Dictamen del Consejo de 9 de marzo de 2004 en relación con el Programa de Estabilidad actualizado de Portugal (2004-2007) Diario Oficial n° C 068 de 18/03/2004 p. 0005 - 0006 Dictamen del Consejo de 9 de marzo de 2004 en relación con el Programa de Estabilidad actualizado de Portugal (2004-2007) (2004/C 68/04) EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, Visto el Reglamento (CE) n° 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997, relativo al reforzamiento de la supervisión de las estrategias presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las políticas económicas(1), y, en particular, el apartado 3 de su artículo 5, Vista la Recomendación de la Comisión, previa consulta al Comité Económico y Financiero, HA EMITIDO EL PRESENTE DICTAMEN:
El 9 de marzo de 2004, el Consejo examinó la actualización de 2003 del programa de estabilidad de Portugal, que abarca el período de 2004 a 2007. El programa actualizado fue presentado en diciembre de 2003 y cumple en líneas generales con los requisitos en materia de datos del Código de conducta revisado sobre el contenido y el formato de los programas de estabilidad y de convergencia. Sin embargo, habría sido conveniente disponer de información, en particular, sobre los ingresos previstos procedentes de las privatizaciones. El 5 de noviembre de 2002, el Consejo decidió la existencia de un déficit excesivo en Portugal y emitió una recomendación para que este país pusiera fin a esta situación en 2003 a más tardar.
La estrategia de saneamiento presupuestario a medio plazo contenida en la actualización del programa de 2003 es similar a la adoptada en la anterior actualización y se basa en tres elementos fundamentales: 1) un amplio programa de reformas estructurales orientadas principalmente a las áreas relacionadas directamente con las finanzas públicas (tales como la administración pública, la asistencia sanitaria y la educación); 2) una política sostenida de control del consumo público mediante la moderación salarial y una práctica congelación de la contratación; y 3) una mejora gradual de la productividad y de la competitividad, que deberán lograrse, en particular, a través de una reducción sustancial del tipo del impuesto sobre sociedades.
Además, se espera que la aprobación en 2002 de una Ley marco para el presupuesto ("Lei de Estabilidade Orçamental") haya reforzado la coordinación presupuestaria entre los distintos niveles de la Administración. Como consecuencia de ello, las autoridades portuguesas prevén que la aplicación de su estrategia de ajuste a medio plazo se traducirá en una baja acumulada de 3,2 puntos porcentuales en el ratio gastos primarios/PIB durante el período 2004-2007, que será contrarrestada en parte por una reducción de los ingresos fiscales equivalente a 0,7 puntos porcentuales del PIB. La estrategia de saneamiento presupuestario adoptada por las autoridades portuguesas parece equilibrada desde el punto de vista económico.
De hecho, se considera que una estrategia de ajuste basada más en la contención del gasto que en un aumento de los impuestos mejora la confianza de los agentes económicos privados, fomentando así el crecimiento a medio plazo. Además, esta estrategia debería garantizar una mejora permanente de las finanzas públicas e impedir la aparición de desequilibrios importantes en el sector privado de la economía. Según la actualización de 2003, el PIB real aumentaría un 1,0 % en 2004, tras haber disminuido un 0,8 % en 2003 (estimación). Para el período de 2005 a 2007, se prevé un crecimiento anual del PIB real del 2,75 %.
Se espera que el aumento del empleo pase del 0,4 % en 2004 al 1,3 % por término medio en 2005-2007. Se espera que, partiendo del 3,3 % registrado en 2003, la inflación medida por el índice de precios al consumo armonizado disminuya, para estabilizarse en el 2 % durante el período 2004-2007. El escenario macroeconómico subyacente en la actualización parece realista, en particular debido a que está a punto de completarse la corrección de los principales desequilibrios; además, dicho escenario incorpora un elemento de prudencia que podría permitir la absorción de las perturbaciones desfavorables de intensidad moderada.
Este "enfoque prudente" se basa en dos hipótesis: 1) una tasa media de crecimiento sólo superior en un cuarto de punto a la prevista para toda la UE, lo que constituye una diferencia aceptable para un país en proceso de convergencia económica; y 2) unas cuotas de los mercados de exportación constantes, a pesar de los moderados aumentos previstos de la productividad (del trabajo) y de una desaceleración significativa del crecimiento de los salarios, de conformidad con las previsiones del otoño de 2003 de la Comisión. En la actualización se establece como objetivo un déficit de las administraciones públicas equivalente al 2,8 % del PIB en 2004, tras un déficit esperado del 2,8 % del PIB en 2003 debido en gran medida al recurso reiterado a importantes medidas puntuales.
Para los años siguientes, se prevé una reducción gradual de los déficit, hasta el 1,1 % del PIB en 2007. Según las estimaciones de la Comisión realizadas aplicando la metodología común, el déficit ajustado en función del ciclo disminuiría 0,4 puntos porcentuales para situarse en el 1,7 % del PIB en 2004, y llegar al 0,7 % del PIB en 2007. Se prevé que el ratio de deuda aumente en cerca de siete puntos porcentuales del PIB de 2000 a 2004, como consecuencia en gran parte de unos déficit nominales substanciales y un débil crecimiento, para alcanzar exactamente el 60 % en 2004. Posteriormente, se prevé su reducción hasta el 57 % del PIB en 2007.
El cumplimiento de los objetivos presupuestarios del programa actualizado está expuesto a dos riesgos principales: en primer lugar, la probabilidad de unos ingresos tributarios inferiores a los previstos en 2004, y, en segundo lugar, la posibilidad de que no logren contenerse las transferencias sociales totales en la medida prevista (implícitamente) en el programa, a partir ya de 2004. En tales circunstancias, un desvío respecto de los objetivos presupuestarios para 2004 tendría repercusiones durante todo el período cubierto por el programa, y requeriría la aplicación de medidas compensatorias apropiadas o una revisión de los objetivos presupuestarios.
Naturalmente, para el logro de los objetivos del programa es fundamental una aplicación resuelta de las reformas estructurales con repercusiones en el presupuesto. Sobre la base de las políticas económicas actuales, no puede descartarse la posibilidad de que en Portugal aparezcan desequilibrios a largo plazo. El alto déficit y el creciente ratio deuda/PIB pueden minar la viabilidad de las finanzas públicas a largo plazo, de ahí que sea indispensable alcanzar cuanto antes una situación presupuestaria próxima al equilibrio. La estrategia presupuestaria presentada en el programa es compatible con una mejora de la viabilidad de las finanzas públicas.
Esta estrategia se basa principalmente en un saneamiento presupuestario a medio plazo, que se derivaría de la contención del consumo público y de los beneficios esperados de la aplicación de las reformas estructurales. Es de crucial importancia realizar un control estricto de las tendencias del gasto en pensiones y sanidad para evitar futuros desequilibrios presupuestarios. En caso de fracasar en la aplicación de esta estrategia, la deuda aumentaría a medida que se dejen sentir los efectos del envejecimiento de la población. Desde 2001 se han estado reformando los regímenes de pensión y el proceso aún no ha concluido.
Las perspectivas a largo plazo para los gastos en pensiones presentadas en el programa actualizado de 2003 parecen no haber tomado en consideración los efectos de algunas medidas ya adoptadas y de otras medidas planeadas. Además, una primera evaluación de los efectos de la reforma de 2001 del régimen general de pensiones de la Seguridad Social parece indicar que no ha mejorado su viabilidad a largo plazo. En este contexto, el programa plantea (implícitamente) la hipótesis de una pronunciada desaceleración de la tasa de incremento anual de las transferencias sociales totales, pero sin explicar las medidas necesarias para llegar a este resultado.
Las políticas económicas presentadas en la actualización de 2003 siguen en líneas generales las recomendaciones de las Orientaciones Generales de Política Económica, particularmente aquellas con repercusiones presupuestarias. Aunque la mejora del déficit ajustado en función del ciclo para 2006 y 2007 parece ser inferior a medio punto anual, la composición del ajuste presupuestario sigue la recomendación de lograr la reducción del déficit principalmente por medio de una contención del gasto. Además, Portugal está siguiendo de manera oportuna la recomendación de emprender reformas estructurales en las áreas con efectos directos sobre el saneamiento presupuestario.
(1) DO L 209 de 2.8.1997.