Dictamen del Consejo sobre el programa de estabilidad actualizado de Alemania (2009-2013) 2010/C 140/03 EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, Visto el Reglamento (CE) n o 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997 , relativo al reforzamiento de la supervisión de las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las políticas económicas , y, en particular, su artículo 5, apartado 3, Vista la Recomendación de la Comisión, Previa consulta al Comité Económico y Financiero, HA EMITIDO EL PRESENTE DICTAMEN: (1) El 26 de abril de 2010 el Consejo examinó el programa de estabilidad actualizado de Alemania, que abarca el período 2009-2013.
(2) Tras una marcada contracción, con origen en el sector exportador, experimentada a finales de 2008 y principios de 2009, el PIB volvió a crecer con fuerza a mediados de 2009, gracias a la adopción de medidas expansionistas y a la recuperación de la demanda externa. Sin embargo, hacia finales de 2009, el impulso volvió a perder intensidad, subrayando la fragilidad de la actual recuperación económica. Si el mercado de trabajo ha resistido hasta el momento, debido, en parte, a los contratos de trabajo a tiempo parcial financiados por el Estado, el sector bancario, en cambio, ha sufrido considerables pérdidas y depreciaciones en el valor de sus inversiones en activos estructurados.
Las importantes medidas de estímulo presupuestario adoptadas (en 2009 y 2010) de conformidad con el Plan Europeo de Recuperación Económica (PERE), junto con el déficit de ingresos y la elevación del gasto ocasionados por la crisis, comportaron que el presupuesto de las administraciones públicas pasara de una situación de equilibrio en 2008 a una situación de déficit (más del 3 % del PIB) en 2009. Ello motivó la apertura del procedimiento de déficit excesivo contra Alemania el 2 de diciembre de 2009 , fijando el Consejo el plazo de 2013 para la corrección de dicho déficit. Aunque, a medio plazo, se prevé que la recuperación vendrá sustentada por las pasadas reformas estructurales, en particular en el mercado de trabajo; por unas cuentas saneadas, tanto empresariales como de las familias; y por una fuerte posición competitiva, un reto esencial será aumentar el crecimiento potencial, en particular reforzando las fuentes internas de crecimiento.
Aunar el necesario saneamiento presupuestario con la estabilización del sector bancario, garantizar que el sector no financiero tenga acceso a financiación y seguir intensificando la capacidad de ajuste del mercado de trabajo serán actuaciones esenciales de apoyo a la recuperación económica. (3) Aunque gran parte de la disminución del PIB real observada en el contexto de la crisis es de carácter cíclico, el nivel de producción potencial se ha visto también negativamente afectado. Por otra parte, la crisis también puede afectar al potencial de crecimiento a medio plazo a través de una menor inversión, restricciones de crédito y un aumento del desempleo estructural.
Además, el impacto de la crisis económica agrava los efectos negativos del envejecimiento de la población sobre el potencial de producción y la sostenibilidad de las finanzas públicas. En este contexto, será esencial acelerar el ritmo de las reformas estructurales con el fin de respaldar el crecimiento potencial. En particular, es importante que Alemania emprenda reformas en relación con la competencia en el sector servicios, la integración del mercado de trabajo, y la educación y formación. (4) Con arreglo al escenario macroeconómico que subyace al programa, tras acusar un pronunciado descenso (5 %) en 2009, el crecimiento del PIB real se recuperará, pasando de un 1,4 % en 2010 a una tasa media de un 2 % durante el resto del período abarcado por el programa.
Partiendo de la información disponible , este escenario parece basarse en hipótesis de crecimiento más bien favorables. Las previsiones de crecimiento del PIB real para 2010 y 2011 son ligeramente superiores a las realizadas en otoño de 2009 por los servicios de la Comisión. El programa prevé, además, una expansión levemente mayor del consumo privado en 2011, basándose en unas perspectivas más favorables para el empleo, el desempleo y el crecimiento salarial. Las previsiones de inflación que recoge el programa podrían resultar optimistas en lo que atañe a 2011, si bien parecen realistas en relación con el resto del período del programa.
(5) El programa cifra el déficit de las administraciones públicas en 2009 en un 3,2 % del PIB. El significativo deterioro sufrido, frente a la situación de equilibrio presupuestario de 2008, se debe, en gran medida, al efecto de los estabilizadores automáticos, pero tiene su origen también en medidas de estimulo adoptadas por el Gobierno en el contexto del PERE, que ascienden a alrededor de un 1,75 % del PIB. El aumento del déficit se produjo sobre todo por el lado del gasto, debido al incremento de las transferencias sociales, una mayor inversión pública y las subvenciones de apoyo a los contratos a tiempo parcial.
De acuerdo con el programa, la política presupuestaria seguirá siendo expansiva en 2010, tornándose restrictiva en los últimos años del programa. Dado que la situación presupuestaria y económica de Alemania es relativamente favorable, la continuidad de la expansión presupuestaria en 2010 es adecuada y coherente con el PERE. Conforme a la estrategia de salida de la crisis propugnada por el Consejo, y con el fin de corregir el déficit excesivo de aquí a 2013 y de que la situación de las finanzas públicas vuelva a ser sostenible, la política presupuestaria expansionista de 2009 y 2010 irá seguida de un notable rigor presupuestario a partir de 2011.
(6) Según el programa, el déficit nominal de las administraciones públicas aumentará, pasando de un 3,2 % del PIB en 2009 a un 5,5 % en 2010, en consonancia con la Recomendación emitida por el Consejo el 2 de diciembre de 2009 con arreglo al artículo 126, apartado 7. El nuevo aumento del déficit en 2010 se debe principalmente a las medidas de estímulo presupuestario y al efecto de los estabilizadores automáticos. Los ingresos de las administraciones públicas se prevé que se reduzcan en casi el 2 % del PIB, como consecuencia de las medidas de ayuda a las familias (por ejemplo, la deducción tributaria de las cotizaciones sanitaria y para cuidados de larga duración, la reducción de las cuotas de cotización al seguro de enfermedad, el aumento de la asignación por hijo y de la asignación personal básica), así como de la mayor debilidad de la demanda interna.
El previsto incremento del gasto de las administraciones públicas en aproximadamente un 0,5 % del PIB puede atribuirse principalmente al agravamiento de la situación del mercado de trabajo y la continuidad de las inversiones en infraestructuras públicas dentro de las medidas de estímulo presupuestario (en torno a un 0,25 % del PIB, según las estimaciones de los servicios de la Comisión). La orientación de la política presupuestaria en 2010 seguirá siendo marcadamente expansionista, tal y como indica el aumento del déficit estructural en un 2,5 % del PIB (ajustado en función del ciclo, descontadas la medidas puntuales y otras medidas de carácter temporal, y recalculado por los servicios de la Comisión con arreglo a la metodología establecida de común acuerdo).
El fuerte deterioro del saldo estructural puede atribuirse principalmente a las nuevas medidas de estímulo introducidas en 2010 y al efecto retardado de algunas de las medidas de estímulo adoptadas en 2009 (p.ej., la reducción de las cuotas de cotización al seguro de enfermedad, inversiones adicionales en infraestructuras). La variación del déficit estructural calculado con arreglo a la metodología establecida de común acuerdo (enfoque descendente), equivalente a – 2,5 % del PIB, no coincide con la variación explicada en la información sobre las medidas discrecionales adoptadas en 2010 (enfoque ascendente), estimada por los servicios de la Comisión en aproximadamente – 1,75 % del PIB.
Esta discrepancia puede vincularse a los efectos de composición negativos sobre los ingresos tributarios, debido, en particular, a la debilidad del consumo privado y del crecimiento salarial, y a las previsibles pérdidas de ingresos derivados de los impuestos sobre los beneficios. (7) A medio plazo, el principal objetivo de la estrategia presupuestaria es corregir el déficit excesivo en 2013 a más tardar, realizando un ajuste presupuestario anual, en promedio, de casi un 0,75 % del PIB en 2011-2013, en consonancia con la Recomendación formulada por el Consejo el 2 de diciembre de 2009 con arreglo al artículo 126, apartado 7.
El programa prevé que el saldo de las administraciones públicas mejorará a partir de 2011. En términos nominales, se estima que el saneamiento será de igual calibre en 2011 y 2012 (en torno a 1 punto porcentual cada uno de estos años) e irá seguido de un ajuste menor del orden de 0,5 puntos porcentuales en 2013. La senda de ajuste prevista se basa en el supuesto técnico de que el saneamiento tendrá lugar por el lado del gasto a escala federal (la restricción será uniforme para todas las categorías de gasto, salvo el pago de intereses y las transferencias a otros niveles de la administración y al exterior).
Este supuesto técnico está relacionado con los requisitos que, en materia de saneamiento, se impone la nueva norma presupuestaria nacional. El saneamiento se prevé que correrá a cargo principalmente del Gobierno federal (alrededor del 2 % del PIB en el período de 2011-2013) y, en menor medida, de los Estados federados (en torno a un 0,5 % del PIB). En términos estructurales, se estima que el déficit (recalculado conforme a la metodología establecida de común acuerdo) mejorará alrededor de un 0,5 % del PIB en 2011, alrededor de un 1 % del PIB en 2012 y de un 0,75 % del PIB en 2013. El crecimiento de la deuda y el aumento de los pagos de intereses hacia el final del período del programa hacen necesario que el saldo primario mejore a un ritmo mayor que el déficit global.
El objetivo de Alemania a medio plazo es lograr que el saldo estructural de las administraciones públicas se aproxime al equilibrio. Según el programa, esto equivale a un objetivo a medio plazo de – 0,5 % del PIB. Teniendo en cuenta el nivel de deuda y las previsiones más recientes, el objetivo a medio plazo refleja los objetivos del Pacto. Sin embargo, el programa de estabilidad actualizado no prevé su logro en el período cubierto por el mismo. (8) Los resultados presupuestarios podrían ser peores que los previstos en el programa, particularmente a partir de 2011. Ello se debe a la falta de medidas concretas de saneamiento después de 2010, la necesidad de aplicar efectivamente la nueva norma presupuestaria nacional en los niveles central y subfederal de la administración sin aplazar a años posteriores los requisitos de saneamiento, la incertidumbre sobre la posible introducción de los nuevos recortes impositivos previstos en el acuerdo de coalición, y su conciliación con las necesarias restricciones presupuestarias, e, igualmente, a las previsiones de crecimiento, consideradas algo optimistas.
La adopción de medidas adicionales de estabilización del mercado financiero podrían sobrecargar más el presupuesto, si bien algunos de los costes del apoyo público podrían recuperarse en el futuro. (9) En 2009, la deuda pública bruta se estima en el 72,5 % del PIB, cifra superior a la registrada un año antes (65,9%). Aparte del incremento del déficit y de la disminución del crecimiento del PIB, al aumento del ratio de deuda ha contribuido un considerable ajuste stock-flujo (alrededor de un 1 % del PIB), que refleja, ante todo, las operaciones de rescate de entidades bancarias. El ratio de deuda se prevé que aumentará 9,5 puntos porcentuales adicionales durante el período del programa, llegando a alcanzar el 82 % del PIB, principalmente como consecuencia de la persistencia de los déficits públicos y, en menor grado, de ajustes stock-flujo no especificados, con efectos de aumento de la deuda, equivalentes a aproximadamente un 0,5 % anual del PIB entre 2011 y 2013.
Las previsiones de deuda del programa se basan en el supuesto de que el nivel de deuda no se verá afectado por la creación de « bancos tóxicos » . Además de los riesgos a que está sujeta la senda del déficit, a la evolución del ratio de deuda se suman los riesgos conexos con posibles cargas relacionadas con la estabilización del mercado financiero. El ratio de deuda pública bruta es superior al valor de referencia del Tratado y se prevé que irá aumentando durante todo el periodo del programa. (10) Según las previsiones de deuda a medio plazo, que suponen que la recuperación de las tasas de crecimiento del PIB hacia los valores previstos antes de la crisis sólo tendría lugar gradualmente y que los ratios de ingresos tributarios volverían a los niveles anteriores a la crisis, que incluyen el aumento previsto de gastos relacionados con el envejecimiento de la población, la estrategia presupuestaria prevista en el programa, tomada tal cual y sin ningún otro cambio de política, no sería suficiente para estabilizar el ratio deuda/PIB de aquí a 2020.
(11) Las repercusiones del envejecimiento de la población sobre el presupuesto a largo plazo serán ligeramente superiores a la media de la UE. La situación presupuestaria de 2009 estimada en el programa viene a sumarse a las consecuencias del envejecimiento de la población sobre la brecha de sostenibilidad. El logro de superávit primarios a medio plazo contribuiría a reducir los riesgos para la sostenibilidad de las finanzas públicas, que, según el informe de sostenibilidad de 2009 de la Comisión, son moderados. (12) El marco presupuestario de Alemania se ha visto considerablemente reforzado gracias a la nueva norma presupuestaria incorporada a la Constitución en agosto de 2009.
En consonancia con la estructura del componente preventivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), la nueva norma se orienta al logro de una situación próxima al equilibrio, fijando el límite del déficit estructural federal en el 0,35 % del PIB a partir de 2016, con un período transitorio que empezará en 2011. Los presupuestos regionales de los Estados federados deben registrar un equilibrio estructural a partir de 2020, si bien sus respectivas trayectorias de saneamiento no están aún claras. La falta de planes de restricción del gasto a escala subfederal y la incertidumbre que pesa sobre las futuras necesidades de financiación de los fondos de la seguridad social constituyen un riesgo potencial para el saneamiento del presupuesto de las administraciones públicas.
No obstante, la nueva norma aumenta la credibilidad presupuestaria y reduce considerablemente el margen discrecional, frente a la antigua norma presupuestaria, que no pudo impedir que se acumulara la deuda en las pasadas décadas. El Consejo de Estabilidad ( Stabilitätsrat ), de nueva creación, integrado por los Ministros de Finanzas del Gobierno federal y de los Estados federados, realizará con regularidad un seguimiento de los presupuestos federales y regionales, y, entre otras cosas, de la ejecución de las medidas de saneamiento adoptadas en el contexto del PEC. Sin embargo, sus recomendaciones no son vinculantes y no está facultado para imponer sanciones.
Está previsto reforzar más el nuevo marco mediante la adopción de una planificación presupuestaria de enfoque descendente, en lugar de ascendente, lo que facilitará el control del gasto al Ministerio de Finanzas y favorecerá, así, la realización del saneamiento previsto en la norma presupuestaria. Por otro lado, el Gobierno se propone realizar una revisión gradual del sistema presupuestario y contable de la administración federal, poniendo mayor énfasis en una evaluación de los ingresos y los gastos basada en los resultados. (13) Pese al buen estado general de las finanzas públicas en Alemania, queda aún margen de mejora.
Por el lado de los ingresos, las normativas en materia de impuesto de sociedades y de impuesto sobre la renta siguen siendo complejas, y el régimen fiscal ofrece numerosas concesiones. No obstante los planes adicionales de incremento del gasto en educación y en I+D, el ratio inversión/consumo público, relativamente bajo, indica que aún existe potencial para que la composición del gasto se oriente más hacia el crecimiento. Aunque el programa reconoce que es importante revisar las subvenciones públicas en general, no especifica planes concretos al respecto. Asimismo, puede obtenerse una mayor eficiencia mejorando la coordinación presupuestaria entre el Gobierno federal y los Gobiernos regionales, y mediante una reorganización más profunda de la administración pública (p. ej., mayor recurso a procedimientos de gestión de la calidad, la externalización, la administración electrónica, la reducción del empleo en el sector público, etc.) .
El necesario saneamiento presupuestario limita las posibilidades de subvención del sistema público de pensiones con cargo al presupuesto general. Las recientes modificaciones ad-hoc de la fórmula de adaptación de las pensiones socavan la credibilidad de las reformas del sistema de pensiones emprendidas, pues la corrección que está previsto realizar en años posteriores podría resultar difícil. En cuanto al seguro obligatorio de enfermedad, el Gobierno creó un comité especial, a nivel ministerial, encargado de reflexionar sobre la financiación del sistema sanitario, examinando, en particular, la posibilidad de desvincular las cotizaciones al seguro de enfermedad de la renta salarial, a fin de reducir los costes laborales no salariales.
Se prevé que los primeros resultados estarán disponibles en julio de 2010. (14) En 2010, la estrategia presupuestaria establecida en el programa es compatible con la Recomendación formulada por el Consejo el 2 de diciembre de 2009 en virtud del artículo 126, apartado 7. Sin embargo, a partir de 2011, teniendo en cuenta los riesgos existentes, la estrategia presupuestaria podría no ser plenamente compatible con dicha Recomendación. En concreto, a partir de 2011, la senda de saneamiento no viene respaldada por medidas concretas, y no se aporta información sobre la posible aplicación de las medidas expansionistas propuestas en el acuerdo de coalición del nuevo gobierno, y su conciliación con las necesarias restricciones presupuestarias.
La norma nacional presupuestaria, eje central de los planes de saneamiento, debe aún aplicarse a todos los niveles de la administración. Por otra parte, una recuperación económica más lenta de lo actualmente previsto podría poner en riesgo los objetivos presupuestarios. Dados los riesgos existentes, el ajuste presupuestario anual medio podría resultar inferior al recomendado por el Consejo con arreglo al artículo 126, apartado 7. Vistas las previsiones de deuda recogidas en el programa, y el riesgo de una posible adopción de nuevas medidas de estabilización de los mercados financieros, la estrategia presupuestaria no basta para volver a situar el ratio deuda/PIB en una senda descendente.
El previsto saneamiento basado en el gasto y el anunciado incremento del gasto en educación y en I+D serían coherentes con el objetivo de favorecer la recuperación del crecimiento potencial. Suscita inquietud, sin embargo, la prevista reducción del ratio global de inversión a niveles inferiores a los de 2009. (15) En cuanto a los requisitos en materia de datos que establece el código de conducta para los programas de estabilidad y de convergencia, el programa presenta lagunas en los datos obligatorios y opcionales . En su Recomendación de 2 de diciembre de 2009 emitida con arreglo al artículo 126, apartado 7, y encaminada a poner fin a la situación de déficit excesivo, el Consejo también invitaba a Alemania a informar sobre los progresos realizados en la aplicación de sus recomendaciones en un capítulo específico de las actualizaciones de su programa de estabilidad.
La correspondiente sección del programa actualizado contiene solo información muy limitada sobre el modo en que el Gobierno alemán tiene previsto avanzar en la aplicación de la Recomendación del Consejo. La conclusión general es que, a raíz de la crisis económica y financiera, las finanzas públicas de Alemania se han deteriorado considerablemente, como consecuencia del funcionamiento de los estabilizadores automáticos y de las medidas de gran espectro adoptadas frente a la crisis de conformidad con el PERE. El saneamiento presupuestario previsto a partir de 2011, basado en el gasto, se estima que llevaría a la corrección del déficit excesivo en 2013 a más tardar.
Sin embargo, teniendo en cuenta los riesgos existentes, la estrategia presupuestaria a partir de 2011 podría no ser plenamente compatible con la Recomendación formulada por el Consejo el 2 de diciembre de 2009 con arreglo al artículo 126, apartado 7. Ello se debe a la falta de medidas concretas de respaldo de la prevista senda restrictiva después de 2010; la incertidumbre sobre la posible introducción de los nuevos recortes impositivos previstos en el acuerdo de coalición, y su conciliación con las necesarias medidas de saneamiento; y los riesgos relacionados con la fortaleza de la recuperación económica y la posible necesidad de adoptar nuevas medidas de estabilización de los mercados financieros.
Por consiguiente, la plena aplicación del marco presupuestario a medio plazo reforzado, y el firme compromiso de todos los niveles de la administración de cumplir dicho marco serán esenciales para lograr el saneamiento previsto. Dada la necesidad de conciliar el necesario saneamiento presupuestario con el fortalecimiento del crecimiento potencial de la economía a largo plazo, el previsto saneamiento basado en el gasto parece apropiado, como también lo sería el anunciado incremento del gasto en educación y en I+D. Ante el creciente aumento de la deuda pública y los reiterados cambios ad hoc de la fórmula de adaptación de las pensiones, así como la incertidumbre en torno a la financiación del seguro obligatorio de enfermedad, será preciso centrarse nuevamente más en medidas dirigidas a aumentar la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo.
A la luz de la evaluación anterior y teniendo en cuenta la Recomendación de 2 de diciembre de 2009 formulada con arreglo al artículo 126, apartado 7, del TFUE, se insta a Alemania a: i) especificar las medidas necesarias para sustentar el saneamiento previsto; aplicar la estrategia presupuestaria para 2011-2013 según lo especificado en el programa, a fin de corregir el déficit excesivo en 2013 a más tardar; aprovechar, según se estipula en la Recomendación del procedimiento de déficit excesivo, cualquier oportunidad, al margen de los esfuerzos presupuestarios, incluyendo los resultantes de mejores condiciones económicas, para acelerar la reducción del ratio de deuda bruta hacia el valor de referencia del 60 % del PIB, ii) velar por la plena aplicación de la nueva norma presupuestaria constitucional en todos los niveles de la administración, y eliminar la desviación frente a la fórmula de adaptación de las pensiones en 2008 según lo previsto.
Se insta a Alemania también a que presente, con la antelación suficiente para permitir la evaluación de la eficacia de las medidas tomadas en el marco del procedimiento de déficit excesivo, una adenda del programa en la que informe sobre los progresos realizados en la aplicación de la Recomendación formulada por el Consejo el 2 de diciembre de 2009 de conformidad con el artículo 126, apartado 7, y a exponer detalladamente la estrategia de saneamiento que será necesaria para avanzar hacia la corrección del déficit excesivo Asimismo se insta a Alemania a mejorar el cumplimiento de las exigencias del código de conducta en materia de datos.
Comparación de las principales previsiones macroeconómicas y presupuestarias Notas: Fuente: Programa de estabilidad (PE); previsiones de los servicios de la Comisión (COM) del otoño de 2009; cálculos de los servicios de la Comisión. 2008 2009 2010 2011 2012 2013 PIB real (% variación) PE Ene 2010 1,3 –5,0 1,4 2 2 2 COM Nov 2009 1,3 –5,0 1,2 1,7 — — PE Ene 2009 1,3 –2,3 1,25 1,25 1,25 — Inflación IPCA (%) PE Ene 2010 — — — — — — COM Nov 2009 2,8 0,3 0,8 1,0 — — PE Ene 2009 — — — — — — Brecha de producción (% del PIB potencial) PE Ene 2010 3,2 –2,6 –2,1 –1,3 –1,1 –0,9 COM Nov 2009 3,0 –2,9 –2,6 –2,2 — — PE Ene 2009 2,2 –0,9 –0,7 –0,7 –1,0 — Saldo neto de las operaciones financieras con el resto del mundo (% del PIB) PE Ene 2010 6,6 4,5 4,9 5 5,5 5,5 COM Nov 2009 6,6 4,0 3,8 3,7 — — PE Ene 2009 7,1 7,0 7 7 7 — Ingresos de las administraciones públicas (% del PIB) PE Ene 2010 43,7 44,4 42,5 42 42 42 COM Nov 2009 43,7 44,6 43,3 42,9 — — PE Ene 2009 44 43,5 42,5 42,5 43 — Gastos de las administraciones públicas (% del PIB) PE Ene 2010 43,7 47,6 48 47 46 45 COM Nov 2009 43,7 48,0 48,3 47,5 — — PE Ene 2009 44 46,5 46,5 45,5 45,5 — Saldo presupuestario de las administraciones públicas (% del PIB) PE Ene 2010 0,0 –3,2 –5,5 –4,5 –3,5 –3 COM Nov 2009 0,0 –3,4 –5,0 –4,6 — — PE Ene 2009 0 –3 –4 –3 –2,5 — Saldo primario (% del PIB) PE Ene 2010 2,7 –0,6 –3 –2 –0,5 0,5 COM Nov 2009 2,7 –0,6 –2,2 –1,7 — — PE Ene 2009 2,5 0 –1 0 0,5 — Saldo presupuestario ajustado en función del ciclo (% del PIB) PE Ene 2010 –1,6 –1,9 –4,4 –4,1 –3,1 –2,3 COM Nov 2009 –1,5 –1,9 –3,6 –3,5 — — PE Ene 2009 –1,2 –2,4 –3,5 –2,4 –2,1 — Saldo estructural (% del PIB) PE Ene 2010 –1,2 –1,8 –4,4 –3,9 –3,0 –2,3 COM Nov 2009 –1,1 –1,9 –3,6 –3,5 — — PE Ene 2009 –0,8 –2,5 –3,4 –2,4 –2,1 — Deuda pública bruta (% del PIB) PE Ene 2010 65,9 72,5 76,5 79,5 81 82 COM Nov 2009 65,9 73,1 76,7 79,7 — — PE Ene 2009 65,5 68,5 70,5 71,5 72,5 —