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Dictamen del Consejo sobre el programa de estabilidad actualizado de los Países Bajos (2009-2012)

CELEX
32010A0604(03)
Document type
OPIN
Sector
Legislation
Date of document
2010-06-04
Status
In force

Text

This document has no article-level structure in its source. Full text below.

Dictamen del Consejo sobre el programa de estabilidad actualizado de los Países Bajos (2009-2012) 2010/C 146/03 EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, Visto el Reglamento (CE) n o 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997 , relativo al reforzamiento de la supervisión de las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las políticas económicas , y, en particular, su artículo 5, apartado 3, Vista la recomendación de la Comisión, Previa consulta al Comité Económico y Financiero, HA EMITIDO EL PRESENTE DICTAMEN: (1) El 26 de abril de 2010 el Consejo examinó el programa de estabilidad actualizado de los Países Bajos, que abarca el periodo 2009-2012.

(2) En 2009, la actividad económica sufrió una fuerte contracción, del 4 %. La caída del comercio mundial afectó de forma relativamente severa a la economía neerlandesa, dando lugar a una contribución negativa de las exportaciones netas al crecimiento. La demanda interna también supuso una rémora para el crecimiento durante todo el año, ya que el consumo privado disminuyó como consecuencia de los importantes efectos negativos sobre la riqueza y la confianza, y la inversión se vio afectada por la disminución de la demanda, la reducción de la rentabilidad y el endurecimiento de las condiciones crediticias.

El consumo público fue el único componente de la demanda que respaldó la actividad económica, debido principalmente al paquete de estímulo presupuestario (1 % del PIB) que se aplicó de conformidad con el PERE. Para 2010, se espera la reanudación del crecimiento del PIB, que con toda probabilidad estaría impulsado por las exportaciones netas, favorecidas, a su vez, por la recuperación del comercio mundial. El consumo privado se mantendría moderado, ya que la renta disponible se vería afectada negativamente por las menores subidas salariales y el creciente desempleo, y se prevé que la inversión sea afectada por la baja tasa de utilización de la capacidad, la menor rentabilidad y unas condiciones crediticias aún difíciles.

La situación presupuestaria se deterioró muy rápidamente en 2009, pasando de un superávit del 0,7 % del PIB en 2008 a un déficit del 4,9 % del PIB, como consecuencia de las medidas de recuperación tomadas por el Gobierno para hacer frente a la crisis económica, del pleno funcionamiento de los estabilizadores automáticos y de la disminución de los ingresos procedentes del sector del gas. Para 2010 se prevé un nuevo deterioro. Un déficit presupuestario en 2009 que rebasó el valor de referencia del 3 % del PIB dio lugar al inicio del procedimiento de déficit excesivo. En este contexto, el Consejo emitió recomendaciones dirigidas a los Países Bajos en diciembre de 2009, fijando 2013 como plazo para la corrección del déficit excesivo.

Situar el déficit por debajo del 3 % del PIB en dicho plazo será uno de los principales retos para la política económica neerlandesa. Otros retos son: lograr la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas, seguir reforzando la confianza en el sector financiero y garantizar el acceso de las empresas a la financiación. (3) Aunque gran parte de la disminución del PIB observada en el contexto de la crisis es de carácter cíclico, el nivel de la producción potencial también se ha visto afectado negativamente. Por otra parte, la crisis también puede afectar al potencial de crecimiento a medio plazo a través de una menor inversión, restricciones de crédito y un aumento del desempleo estructural.

Además, el impacto de la crisis económica agravará los efectos negativos del envejecimiento de la población sobre el potencial de producción y la sostenibilidad de las finanzas públicas. En este contexto, será esencial acelerar el ritmo de las reformas estructurales con el fin de respaldar el crecimiento potencial. En particular, es importante que los Países Bajos emprendan reformas en el mercado de trabajo — especialmente adoptando nuevas medidas, tales medidas de fomento de la transición en el mercado de trabajo para mejorar la participación de las mujeres, de los trabajadores de edad y de los grupos desfavorecidos con vistas a aumentar el número total de horas trabajadas— y en el sector de I+D, prosiguiendo el establecimiento de incentivos en este sector.

(4) Según el escenario macroeconómico subyacente en el programa , que se basa para 2010 en las previsiones de la Oficina Nacional de Análisis de la Política Económica de los Países Bajos (CPB), el PIB real, tras disminuir un 4 % en 2009, volvería a crecer en 2010, un 1,5 %, y seguiría creciendo a una tasa media del 2 % durante el resto del período que abarca el programa. Partiendo de la información disponible , este escenario parece basarse en hipótesis de crecimiento optimistas para 2010 y 2011 y verosímiles para 2012. Las previsiones de inflación del programa parecen realistas para 2010 y un tanto optimistas para 2011 y 2012.

La hipótesis del programa de que la reanudación del crecimiento económico estaría principalmente impulsada por las exportaciones netas es verosímil, mientras que las previsiones relativas a la contribución del consumo privado y de la inversión al crecimiento parecen optimistas. En lo que se refiere al mercado de trabajo, tanto la expansión del empleo como la evolución del desempleo que anuncia el programa parecen algo optimistas a lo largo del periodo cubierto por el mismo. (5) Según el programa, el déficit de las administraciones públicas se deterioró considerablemente, pasando de un superávit del 0,7 % del PIB en 2008 a un déficit del 4,9 % del PIB en 2009.

Este deterioro fue en gran medida la consecuencia del efecto de la crisis sobre las finanzas públicas, aunque también fue causado por las medidas de estímulo, de un importe equivalente al 1 % del PIB, que el Gobierno adoptó de conformidad con el Plan Europeo de Recuperación Económica (PERE).Se prevé que la política fiscal siga siendo expansionista en 2010, antes de volverse restrictiva en los últimos años del programa. Conforme a la estrategia de salida de la crisis propugnada por el Consejo, y con vistas a corregir el déficit excesivo en 2013 a más tardar y volver a una situación sostenible de las finanzas públicas, la orientación expansionista de la política fiscal en 2009 y 2010 deberá ir seguida de un significativo endurecimiento a partir de 2011.

(6) El objetivo presupuestario para 2010 indicado en la actualización del programa es un déficit del 6,1 % del PIB. El programa prevé una disminución del ratio de ingresos equivalente al 0,1 % del PIB respecto de 2009, mientras que el ratio de gastos aumentaría en un 1,1 % del PIB. La previsión presupuestaria del programa para 2010 es 0,2 puntos porcentuales del PIB mejor que el objetivo presupuestario para dicho año, y, tal como se presenta, se ajusta a la recomendación formulada por el Consejo el 2 de diciembre de 2009 en virtud del artículo 126, apartado 7. Las perspectivas macroeconómicas más favorables subyacentes en el programa sólo inciden parcialmente en los resultados presupuestarios, debido principalmente a la concentración del crecimiento en el sector orientado a la exportación, que genera pocos impuestos, y a un efecto de base derivado de 2009 negativo (1 % del PIB).

El saldo estructural (saldo ajustado en función del ciclo excluidas las medidas puntuales y otras medidas de carácter temporal, y recalculado aplicando la metodología común) sufriría un deterioro, pasando del – 3,75 % del PIB en 2009 al – 4,75 % del PIB en 2010. El efecto global de las medidas discrecionales en 2010 sería insignificante, ya que los mayores gastos discrecionales quedarían compensados por aumentos de los ingresos tributarios. El deterioro del saldo estructural que, no obstante, se observaría en 2010 puede explicarse por unos mayores gastos de intereses y unos menores ingresos procedentes del sector del gas, aunque, sobre todo, por diversos efectos retardados, tales como el creciente desempleo, que implicaría unos gastos mayores y unos ingresos tributarios menores que los que se derivarían de la aplicación de las elasticidades estándar.

(7) El principal objetivo de la estrategia presupuestaria del programa a medio plazo es situar el déficit por debajo del 3 % del PIB en 2013 a más tardar. Según el programa, el saneamiento debería iniciarse en 2011, siempre que haya unas perspectivas positivas de crecimiento. Este objetivo, tal como se presenta, se ajustaría a la recomendación emitida en virtud del artículo 126, apartado 7, del TFUE. Aunque el programa menciona el compromiso de cumplir el plazo de 2013 adoptando medidas adicionales, no se especifica la magnitud ni la naturaleza de las mismas. Por otra parte, el programa no abarca el año 2013.

Según el programa, el déficit presupuestario nominal mejoraría, pasando del 6,1 % del PIB en 2010 al 5,0 % del PIB en 2011 y el 4,5 % del PIB en 2012. Se espera que el saldo primario siga una evolución similar. El resultado esperado para 2012 debe considerarse un resultado técnico, basado en una hipótesis de mantenimiento de la política económica, y no un objetivo. Las previsiones presupuestarias del programa implican que en 2013 sería necesaria una mejora adicional del saldo presupuestario nominal de las administraciones públicas superior al 1,5 % del PIB para situar el déficit por debajo del 3 % del PIB.

El saldo estructural (recalculado) se prevé que se deteriore, situándose en el – 4,75 % del PIB en 2010, y mejore a continuación, situándose en el – 4 % del PIB en 2011 y el – 3,5 % del PIB en 2012. Para 2011, la estrategia presupuestaria del Gobierno consiste principalmente en un abandono (parcial) del conjunto de medidas de estímulo, de importe equivalente a aproximadamente medio punto porcentual del PIB, y la aplicación de medidas de saneamiento, de importe equivalente a un cuarto de punto porcentual del PIB ( 1800 millones de euros). Se espera que el ratio de ingresos aumente gracias a la mejora del marco macroeconómico y al abandono (parcial) de las medidas de estímulo, mientras que el ratio de gastos disminuiría a causa del conjunto de medidas de saneamiento, de un mejor marco macroeconómico y del abandono (parcial) de las medidas de estímulo.

Para 2012, el programa prevé un aumento del ratio de ingresos y una estabilización del ratio de gastos, con la hipótesis de mantenimiento de la política económica. El programa confirma el compromiso con el nuevo objetivo presupuestario a medio plazo, que consiste en un déficit del saldo estructural equivalente al 0,5 % del PIB. A la vista del nivel de deuda y de las previsiones más recientes, el objetivo a medio plazo refleja los objetivos del Pacto. Sin embargo, el programa no prevé su logro en el periodo cubierto por el mismo. (8) Las previsiones presupuestarias del programa para 2010 parecen verosímiles, pero los resultados presupuestarios podrían ser peores de lo previsto para 2011 y años posteriores.

En particular, las operaciones del Gobierno encaminadas a estabilizar los mercados financieros probablemente se mantendrán en gran parte durante todo el período cubierto por el programa y podrían afectar negativamente a los objetivos presupuestarios. Aunque para 2010 el favorable escenario macroeconómico parece estar sobradamente compensado por las relativamente prudentes previsiones de ingresos del programa, lo que podría incluso dejar cierto margen para superar el objetivo, esto probablemente no ocurriría en el resto del período que abarca el programa. Por otra parte, a partir de 2011 no todos los ahorros relacionados con las medidas de saneamiento podrían realizarse.

Por último, las prestaciones sociales podrían resultar superiores a las previstas en el programa habida cuenta de unas previsiones de desempleo un tanto optimistas. El programa tampoco explica totalmente la variación de los ratios de ingresos y de gastos en 2012, para cuando el programa prevé una mejora del saldo presupuestario de medio punto porcentual del PIB sin la aplicación de ninguna medida a tal efecto. La previsión se basa esencialmente en unas hipótesis macroeconómicas y sobre elasticidades optimistas. Sin embargo, para 2011 y 2012 debe observarse que las autoridades neerlandesas están realizando actualmente una revisión substancial del presupuesto, que podría servir de base para nuevas medidas de saneamiento y se prevé que contribuya a intensificar el esfuerzo presupuestario anual medio a partir de 2011, según lo recomendado, por lo que podría llevar a unos resultados presupuestarios mejores de lo previsto, aunque todavía no están claras la magnitud y la naturaleza de ninguna de estas medidas adicionales de saneamiento.

El historial de cumplimiento de los objetivos de saneamiento presupuestario por parte de las autoridades neerlandesas es relativamente satisfactorio y no representa un riesgo adicional en la coyuntura actual. (9) El ratio deuda pública bruta/PIB rebasaba el valor de referencia del Tratado en 2009 y seguiría una tendencia creciente durante todo el periodo del programa. En 2009, dicho ratio se estima en el 62,3 %, frente al 58,2 % registrado el año anterior. El aumento del ratio de deuda se ha debido en gran parte al déficit presupuestario y a la disminución del crecimiento del PIB, aunque ha sido atenuado por un significativo ajuste stock-flujo positivo que refleja el reembolso por el sector financiero de las ayudas públicas recibidas.

Se prevé que el ratio de deuda aumente aún 10 puntos porcentuales del PIB en el período cubierto por el programa, hasta alcanzar el 72,5 % en 2012, impulsado principalmente por unos déficit públicos constantemente elevados. Existen considerables riesgos para el nivel de deuda bruta de las administraciones públicas: a saber, por orden de importancia creciente, el riesgo de unos déficit superiores a los previstos, particularmente en 2011, y el riesgo derivado de las sustanciales garantías concedidas al sector financiero, que actualmente representan cerca del 14 % del PIB. Si se activasen, estas garantías aumentarían aún más el ratio de deuda.

En cambio, si las instituciones financieras reembolsasen (anticipadamente) las ayudas públicas recibidas, dicho ratio podría disminuir substancialmente. (10) Según las previsiones de deuda a medio plazo, que suponen que la recuperación de las tasas de crecimiento del PIB hacia los valores previstos antes de la crisis sólo tendría lugar gradualmente y que los ratios de ingresos tributarios volverían a los niveles anteriores a la crisis, incluyendo el aumento previsto de los gastos relacionados con el envejecimiento de la población, la estrategia presupuestaria prevista en el programa, tal como se presenta y sin cambios políticios adicionales, no sería suficiente para estabilizar el ratio deuda/PIB de aquí a 2020.

(11) Los efectos del envejecimiento de la población sobre el presupuesto a largo plazo serán significativamente superiores a la media de la UE, debido a un incremento relativamente elevado de los gastos en pensiones y en cuidados de larga duración. El logro de unos superávit primarios a medio plazo más elevados y la realización de reformas estructurales que frenen el incremento previsto de los gastos derivados del envejecimiento de la población contribuirían a reducir los riesgos para la sostenibilidad de las finanzas públicas, que son elevados según el informe de sostenibilidad de 2009 de la Comisión .

Se estima que el aumento de dos años en la edad de jubilación (de los 65 a los 67 años) de aquí a 2025 disminuiría la brecha de sostenibilidad y, en caso de adoptarse, constituiría un primer paso para mejorar la sostenibilidad de la hacienda pública. (12) El marco presupuestario tendencial introducido en 1994 se ha considerado generalmente eficiente y eficaz . Los elementos más importantes de este marco son los limites plurianuales de gasto y el papel de las organizaciones independientes, particularmente la Oficina Nacional de Análisis de la Política Económica (CPB) . El marco presupuestario es relativo a un periodo de cuatro años y se basa en un escenario macroeconómico facilitado por la CPB , lo que garantiza la objetividad e independencia de estas previsiones.

Se fija un objetivo presupuestario para un periodo de cuatro años, basándose en los retos presupuestarios derivados del envejecimiento de la población y de las exigencias del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. A partir de estos objetivos presupuestarios se obtienen unos límites máximos para el gasto, que forman la piedra angular del marco presupuestario. En la práctica se han respetado bien los límites máximos de gasto. En marzo de 2009, el Gobierno decidió excluir de los límites máximos de gasto las prestaciones de desempleo, sensibles a las variaciones de la coyuntura. Esta medida impidió que fuese necesario realizar recortes presupuestarios procíclicos como consecuencia del aumento del desempleo y llevó a un reforzamiento de los estabilizadores automáticos (en aproximadamente el 0,3 % del PIB en 2009).

El marco presupuestario tendencial parece haber desempeñado un papel positivo en la actual situación presupuestaria. Durante una fase de recuperación económica, el marco presupuestario tendencial también tendrá un importante valor añadido. Aunque se espera que los estabilizadores automáticos mejoren automáticamente la situación presupuestaria, los límites máximos de gasto servirán como instrumento para controlar el incremento de los gastos. (13) En cuanto a la calidad de las finanzas públicas, puede considerarse relativamente adecuado el comportamiento de los Países Bajos en algunos ámbitos.

Se trata particularmente de los ámbitos de infraestructuras públicas, servicios generales y gobernanza presupuestaria. En el programa se anunció la intención de seguir mejorando la calidad de las finanzas públicas, mediante una mejora de la reglamentación y la reducción de las cargas administrativas. En lo que se refiere a estas últimas, el objetivo establecido en el programa es alcanzar una reducción neta del 25 % en 2011 respecto de 2007. Las autoridades están llevando a cabo actualmente una revisión substancial del presupuesto, que se centra principalmente en el gasto y tiende a facilitar el proceso de adopción de decisiones relativas a reformas estructurales y a medidas de saneamiento.

Por el lado de los gastos, las autoridades están preparando un estudio específico para la revisión del sistema tributario, con el fin de establecer un sistema tributario que genere ingresos estables en el futuro, perturbe lo menos posible la economía e implique una distribución de costes lo más equitativa posible. Esta revisión podría fomentar aún más la calidad de las finanzas públicas a medio o largo plazo. (14) Globalmente, la estrategia presupuestaria para 2010 y 2011 establecida en el programa es compatible con las recomendaciones emitidas por el Consejo en virtud del artículo 126, apartado 7.

A partir de 2012, considerada tal como se presenta y teniendo en cuenta los riesgos mencionados, la estrategia presupuestaria no parece compatible con las recomendaciones formuladas por el Consejo en virtud del artículo 126, apartado 7, sobre todo porque 2013 no entra en el periodo cubierto por el programa. En particular, para 2010, las previsiones presupuestarias son ligeramente mejores que las contenidas en el presupuesto para dicho año, lo que refleja en parte el mejor escenario macroeconómico, y están sometidas a unos riesgos equilibrados. Para el periodo 2011-2012, el programa prevé un reducido esfuerzo presupuestario anual medio equivalente a tres cuartos de punto porcentual del PIB, previsión que está sometida a los riesgos mencionados anteriormente.

En cuanto a 2011, las previsiones presupuestarias del programa están respaldadas por medidas de saneamiento específicas. Por otra parte, la variación prevista del saldo estructural en 2012 (medio punto porcentual del PIB) no se basa en medidas adicionales, ni puede explicarse aplicando elasticidades estándar. Esto indica la necesidad de nuevas medidas de saneamiento para garantizar en el periodo 2011-2013 un esfuerzo presupuestario anual medio equivalente a tres cuartos de punto porcentual del PIB, según lo recomendado por el Consejo, teniendo en cuenta también el hecho de que el programa no abarca el año 2013.

El déficit público nominal que presenta el programa para 2012 (4,5 % del PIB), con la hipótesis de mantenimiento de la política económica, más que presentar un objetivo indica la necesidad de una mejora adicional de como mínimo el 1,5 % del PIB para cumplir el plazo de 2013. Teniendo en cuenta las previsiones de deuda presentadas en el programa y los riesgos mencionados, la actual estrategia presupuestaria tampoco es suficiente para volver a situar el ratio de deuda en una senda decreciente. Aunque en el programa el Gobierno expresa su compromiso de adoptar nuevas medidas para situar el déficit por debajo del valor de referencia del 3 % del PIB en 2013 a más tardar, el programa no indica la forma de lograrlo.

(15) En cuanto a los requisitos en materia de datos que establece el código de conducta para los programas de estabilidad y de convergencia, el programa proporciona todos los datos obligatorios y la mayoría de los opcionales. En sus recomendaciones de 2 de diciembre de 2009 , formuladas con arreglo al artículo 126, apartado 7, y encaminadas a poner fin a la situación de déficit excesivo, el Consejo también invitó a los Países Bajos a informar sobre los progresos realizados en la aplicación de dichas recomendaciones en un capítulo aparte en las actualizaciones de su programa de estabilidad.

Los Países Bajos han cumplido en parte esta recomendación. En particular, el programa no abarca el año 2013, último año del periodo de corrección del déficit excesivo. La conclusión general es que los Países Bajos han sido muy afectados por la crisis, que provocó un pronunciado deterioro del saldo presupuestario en 2009 — de un superávit del 0,7 % del PIB en 2008 se pasó a un déficit del 4,9 % del PIB en 2009 — lo que dio lugar a la aplicación del procedimiento de déficit excesivo. Para 2010 se espera un nuevo deterioro, debido sobre todo a diversos efectos retardados, tales como el creciente desempleo.

En 2011, con el abandono de las medidas de estímulo presupuestario y la aplicación de un conjunto de medidas de saneamiento, mejoraría el saldo presupuestario. Para 2012, la mejora presupuestaria se derivaría de las condiciones cíclicas, con un escenario de mantenimiento de la política económica. El ratio de deuda, que rebasó en 2009 el valor de referencia del 60 % establecido en el Tratado, se espera que aumente substancialmente durante el periodo que abarca el programa. La senda de ajuste presentada en el programa está sometida a riesgos, y a partir de 2011 las finanzas públicas podrían disfrutar de un mayor saneamiento.

Los principales riesgos se derivan del carácter optimista de las hipótesis macroeconómicas, combinado con un esfuerzo presupuestario anual limitado, de tres cuartos de punto porcentual del PIB, de conformidad con lo recomendado por el Consejo. El programa incluye el compromiso de adoptar nuevas medidas con objeto de cumplir el plazo de 2013. Sin embargo, dado que dicho año no está cubierto por el programa, no es posible evaluar plenamente la estrategia presupuestaria. Por consiguiente, sería oportuno aportar más información sobre la estrategia global en que se basa la corrección del déficit excesivo, en particular en 2013.

El logro de unos mayores superávit primarios a medio plazo y la aplicación de medidas de reforma que frenen el incremento previsto de los gastos derivados del envejecimiento de la población contribuirían a reducir los elevados riesgos para la sostenibilidad de las finanzas públicas. La reforma de las pensiones propuesta recientemente, de adoptarse, constituiría un importante primer paso en esta dirección. A la luz de la evaluación anterior y teniendo en cuenta la recomendación de 2 de diciembre de 2009 formulada con arreglo al artículo 126, apartado 7, del TFUE, se insta a los Países Bajos a: i) En el contexto de la revisión substancial del presupuesto, especificar las medidas que respaldarán el saneamiento a partir de 2011 y especialmente en los años siguientes, seguir intensificando el esfuerzo de saneamiento a fin de lograr el ajuste presupuestario anual medio que se requiere para situar el déficit por debajo del 3 % del PIB de aquí a 2013 y, a lo largo del periodo que abarca el programa, utilizar los resultados positivos inesperados que puedan derivarse de una mejora de las perspectivas macroeconómicas y presupuestarias para acelerar la reducción del déficit y la disminución del ratio de deuda bruta hacia el valor de referencia. ii) Seguir mejorando la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo aplicando reformas estructurales que frenen el aumento previsto de los gastos derivados del envejecimiento de la población.

Se invita también a los Países Bajos a facilitar más datos en relación con el camino que va a seguir y las medidas de carácter general para alcanzar la consolidación prevista en los últimos años del programa, y ello tan pronto como dispongan de esa información y, a más tardar, en el capítulo dedicado al PDE en el próximo programa de estabilidad. Comparación de las principales previsiones macroeconómicas y presupuestarias Notas: Fuente: Programa de estabilidad (PE); previsiones de los servicios de la Comisión (COM) del otoño de 2009, cálculos de los servicios de la Comisión . 2008 2009 2010 2011 2012 PIB real (% variación) PE Ene 2010 2,0 –4 1,5 2 2 COM Nov 2009 2,0 –4,5 0,3 1,6 — PE Nov 2008 2,25 1,25 2 2 — Inflación IPCA (%) PE Ene 2010 2,2 1 1 1 1 COM Nov 2009 2,2 1,1 0,9 1,2 — PE Nov 2008 2,5 3,25 2 2 — Brecha de producción (% del PIB potencial) PE Ene 2010 2,6 –2,7 –2,3 –1,9 –1,8 COM Nov 2009 3,0 –2,7 –3,1 –2,4 — PE Nov 2008 0,7 –0,1 –0,5 –0,6 — Saldo neto de las operaciones financieras con el resto del mundo (% del PIB) PE Ene 2010 4,2 4,5 5,75 6,25 6,25 COM Nov 2009 3,9 2,7 2,7 3,6 — PE Nov 2008 8,5 9,5 7,5 8,0 — Ingresos de las administraciones públicas (% del PIB) PE Ene 2010 45,6 44,4 44,3 44,9 45,5 COM Nov 2009 46,6 44,8 44,8 45,1 — PE Nov 2008 46,6 46,3 46,1 46,3 — Gastos de las administraciones públicas (% del PIB) PE Ene 2010 44,9 49,3 50,4 49,9 50,0 COM Nov 2009 45,9 49,5 50,9 50,7 — PE Nov 2008 45,4 45,1 45,3 45,2 — Saldo presupuestario de las administraciones públicas (% del PIB) PE Ene 2010 0,7 –4,9 –6,1 –5,0 –4,5 COM Nov 2009 0,7 –4,7 –6,1 –5,6 — PE Nov 2008 1,2 1,2 0,8 1,1 — Saldo primario (% del PIB) PE Ene 2010 2,8 –2,5 –3,7 –2,6 –2,0 COM Nov 2009 2,8 –2,3 –3,7 –3,1 — PE Nov 2008 3,4 3,3 2,9 3,1 — Saldo presupuestario ajustado en función del ciclo (% del PIB) PE Ene 2010 –0,8 –3,4 –4,8 –3,9 –3,5 COM Nov 2009 –1,0 –3,2 –4,4 –4,3 — PE Nov 2008 0,8 1,3 1,1 1,5 — Saldo estructural (% del PIB) PE Ene 2010 –0,6 –3,8 –4,8 –3,9 –3,5 COM Nov 2009 –1,0 –3,6 –4,4 –4,3 — PE Nov 2008 0,8 1,0 1,1 1,5 — Deuda pública bruta (% del PIB) PE Ene 2010 58,2 62,3 67,2 69,6 72,5 COM Nov 2009 58,2 59,8 65,6 69,7 — PE Nov 2008 42,1 39,6 38,0 36,2 —

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