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Conclusiones del Consejo de 20 de diciembre de 1996 sobre la eficacia de la escuela: Principios y estrategias para fomentar el éxito escolar

CELEX
31997Y0110(01)
Document type
CONCL
Sector
Legislation
Date of document
1996-12-20
Status
In force

Text

This document has no article-level structure in its source. Full text below.

Conclusiones del Consejo de 20 de diciembre de 1996 sobre la eficacia de la escuela: Principios y estrategias para fomentar el éxito escolar Diario Oficial n° C 007 de 10/01/1997 p. 0001 - 0005 CONCLUSIONES DEL CONSEJO de 20 de diciembre de 1996 sobre la eficacia de la escuela: Principios y estrategias para fomentar el éxito escolar (97/C 7/01) I. INTRODUCCIÓN 1. Los jóvenes son uno de los principales activos de la Unión Europea. Debe proporcionárseles toda la ayuda posible para que puedan alcanzar su pleno desarrollo como personas y como miembros activos de la sociedad. Son los agentes del cambio y asumirán en el futuro la responsabilidad del desarrollo político, económico, social y democrático de Europa.

2. La educación y la formación de los jóvenes son, por lo tanto, factores de máxima importancia, puesto que contribuyen a capacitarlos para desarrollar plenamente su personalidad y su potencial y para participar plenamente y desempeñar cabalmente su papel en el desarrollo de las sociedades europeas. Ello origina que el fracaso escolar tenga indudables consecuencias personales y sociales para el individuo y la sociedad y que su impacto trascienda con mucho los límites de la educación y la formación. 3. Los Ministros de Educación de la Unión Europea vienen reconociendo desde hace algún tiempo la existencia de un problema común de fracaso escolar.

En 1987, bajo Presidencia belga, el Consejo y los Ministros de Educación reunidos en el seno del Consejo manifestaron su preocupación común por «el fracaso de un número significativo de jóvenes en la escuela». Dos años más tarde, en 1989, en una Resolución elaborada bajo Presidencia francesa sobre la lucha contra el fracaso escolar, los Estados miembros decidieron realizar todos los esfuerzos necesarios para «combatir intensamente el fracaso escolar». Deberían tenerse en cuenta asimismo los importantes trabajos realizados en este campo por otras organizaciones internacionales, en particular la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

4. El informe de la Unidad Eurydice de la Unión Europea que lleva por título «La lucha contra el fracaso escolar: Un desafío para la construcción europea», elaborado a petición de los Ministros de Educación durante la Presidencia portuguesa, ha contribuido valiosamente al trabajo en este sector definiendo el problema, cuantificándolo en términos sociales y económicos e insistiendo en las estrategias de prevención y corrección adecuadas. Además, el problema de los jóvenes que abandonan el sistema educativo sin la titulación adecuada y la cuestión de la eficacia de los sistemas de enseñanza han sido considerados temas prioritarios con arreglo a la acción 3.1 del programa Sócrates en 1995 y en 1996.

Los trabajos futuros en este ámbito deberían tener en cuenta la investigación existente y, en caso necesario, podrían emprenderse nuevas investigaciones. 5. El concepto de fracaso escolar adopta diversas formas en cada Estado miembro, por lo cual no es fácil llegar a definirlo. No obstante, por lo general suele aceptarse que en el fracaso escolar están presentes todos o algunos de los siguientes fenómenos: desaprovechamiento de capacidades, falta de progreso individual, abandono temprano de la escuela y abandono de la escuela sin titulación o con certificados de enseñanza inadecuados. En algunos casos los centros de enseñanza no son tan eficaces como podrían serlo y, por consiguiente, pueden contribuir al fracaso escolar.

Todos estos factores tienen como consecuencia un «rendimiento escolar insuficiente», término que se emplea en las conclusiones. EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Habida cuenta de las anteriores consideraciones, así como de: - las disposiciones de los artículos 126 y 127 del Tratado, - el principio de subsidiariedad que se enuncia en el artículo 3 B del Tratado y - la necesidad de cumplir las previsiones financieras establecidas para la Comunidad Europea, ADOPTA LAS SIGUIENTES CONCLUSIONES: II. PRINCIPIOS PARA FOMENTAR EL ÉXITO ESCOLAR Constituye un desafío para las instituciones educativas y de formación el facilitar una educación de calidad para todos, de modo que se procure garantizar que todos puedan tener la oportunidad de continuar sus estudios, tener una vida laboral plena y rica, convertirse en ciudadanos activos y desarrollarse plenamente como personas.

Para lograrlo, las estrategias dirigidas a fomentar el éxito escolar podrían basarse en los resultados de una investigación adecuada y en los principios fundamentales siguientes: - medidas en favor de los que necesiten más apoyo, - intervención o creación de condiciones, con carácter permanente, desde el nivel preescolar hasta y durante la edad adulta, - objetivos y métodos de enseñanza mediante los cuales se responda a la diversidad de intereses, necesidades y capacidades de los alumnos, - asegurarse, a través de diversas medidas tales como la evaluación de los progresos y el establecimiento de objetivos para mejorar el rendimiento, de que todos los jóvenes se beneficien al máximo de la educación, - dispositivos adecuados para una temprana detección de las dificultades en el aprendizaje de la lectura, la escritura y el cálculo mediante estrategias didácticas adecuadas para hacer frente a estas necesidades en la escuela, - medidas adecuadas para facilitar la transición entre niveles educativos, así como desde la enseñanza reglada a la no reglada y al mundo del trabajo, - acciones que, llegado el caso, tengan por objeto el conjunto de la sociedad, en las que la escuela, la comunidad educativa y otras entidades interesadas se apoyen y se complementen, mostrando un interés especial por todos los niños y, en particular, por los niños de familias que necesiten apoyo, - un modelo participativo que permita a los alumnos y a los padres comprender el proceso de aprendizaje y mejorar sus resultados, y - la garantía de que los recursos se utilizan de una manera estratégica, orientada y rentable, de forma que todos los alumnos reciban el apoyo que necesiten.

III. ÁMBITOS DE ACCIÓN QUE DEBERÁN CONSIDERARSE Habida cuenta de los principios enunciados anteriormente, y dentro del pleno respeto de la diversidad de sistemas educativos y de la competencia de los Estados miembros por lo que respecta a su contenido y organización, la realización de acciones en la totalidad o en parte de los ámbitos que se mencionan a continuación podría contribuir de manera importante a fomentar el éxito escolar: A. Educación infantil B. Acciones en el marco de la escuela, que incluirían: - un enfoque educativo integral, - autoevaluación e inspección/evaluación/orientación escolar en el contexto del enfoque educativo integral, - desarrollo de planes de estudio y de métodos de enseñanza y aprendizaje, - creación de vínculos entre la familia, el centro educativo y el entorno social, incluidas las relaciones con el mundo del trabajo, - recursos, - formación y perfeccionamiento del personal educativo.

C. Retorno a los estudios D. Certificación y acreditación de estudios En el Anexo de las presentes Conclusiones se presenta un marco de posibilidades de desarrollo en cada uno de estos ámbitos. El Consejo reconoce que la tarea de fomentar el éxito escolar en los Estados miembros, en el marco de sus respectivos sistemas constitucionales y estructuras institucionales y políticas, reviste una importancia capital y requiere una atención permanente. Por ello apela a que las Presidencias siguientes, según sus criterios, velen por que los aspectos a que se refieren las letras A a D del Anexo de las presentes Conclusiones reciban una atención más precisa y, llegado el caso, presenten un nuevo proyecto de Conclusiones u otros proyectos de textos al Consejo.

Finalmente, el Consejo considera que los métodos y mecanismos para la promoción del éxito escolar evolucionan con el tiempo y que las presentes Conclusiones no descartan en modo alguno que se estudien otros aspectos de este sector que pudieran plantearse en el futuro. ANEXO El Consejo reconoce que la ejecución de acciones en alguno o todos los ámbitos indicados en la parte III de las presentes Conclusiones debe necesariamente formar parte de un plan para fomentar el éxito escolar. A continuación se expone un marco de posibilidades de desarrollo en cada uno de los ámbitos mencionados: A.

Educación infantil La positiva influencia de la educación infantil sobre el desarrollo educativo posterior de los niños ha quedado perfectamente demostrada por las investigaciones realizadas. La educación infantil de todos los niños, y especialmente de los que necesitan apoyo, es, por lo tanto, de crucial importancia para el éxito escolar. Este nivel educativo debe, por supuesto, encontrar un cuidadoso equilibrio entre objetivos de socialización y de aprendizaje. Otro aspecto que se abre camino es el de las ventajas de la participación directa de los padres en la organización y funcionamiento de estos centros.

Dicha participación debería fomentar el sentimiento de autoestima de los padres, responder a sus necesidades de desarrollo personal y permitirles participar en la vida escolar animándolos, ayudándolos y motivándolos a cooperar en la educación de sus hijos. Estas iniciativas deberían integrarse con las ya existentes a escala local y con el apoyo continuo a los niños desfavorecidos en su paso de la educación infantil a la escuela primaria. B. Acciones en el marco de la escuela Factores sociales, así como factores inherentes al centro escolar, pueden predisponer a los alumnos a un bajo rendimiento educativo, aunque existen muchas posibilidades para que los centros y sistemas educativos puedan modificar y paliar los efectos de una posición de desventaja ante la educación.

Entre ellas se cuentan: 1. Un enfoque educativo integral Los factores siguientes parecen tener una influencia decisiva sobre la eficacia escolar: - la aptitud del director del centro para guiar la actividad docente, complementada por los esfuerzos de todo el personal docente, y - la fijación para todos los alumnos de objetivos ambiciosos y focalizados en el alumno, acompañados de programas adecuados y métodos de aprendizaje que atiendan y respondan a toda la gama de intereses y capacidades del alumnado. Para que el enfoque educativo integral tenga éxito es fundamental el proyecto educativo del centro, establecido conjuntamente por la dirección en colaboración con los demás profesores, los padres de alumnos, los alumnos y el resto de la administración escolar.

Entre los elementos esenciales del proyecto educativo cabría destacar los siguientes: - acciones para estimular a los alumnos y fortalecer su confianza y autoestima, - evaluación de alumnos, en la que se incluye la verificación de sus aptitudes en materia de lectura, escritura y cálculo, - ejecución de los planes de estudio y métodos de enseñanza y aprendizaje, - detección temprana y corrección de las dificultades de aprendizaje, así como el control de la asistencia a la escuela, tomando cuando sea necesario las medidas adecuadas, - acciones que favorezcan el uso de nuevas tecnologías, - acciones para mejorar la participación de los padres y del entorno social en los centros, - establecimiento de vínculos de cooperación apropiados para garantizar que los alumnos puedan acceder con éxito a los niveles educativos y de formación posteriores y, en su caso, al mundo del trabajo, - actividades extraescolares.

2. Autoevaluación e inspección/evaluación/orientación escolar en el contexto del enfoque educativo integral El compromiso por parte del personal y, en su caso, de los alumnos de colaborar en un proceso de autoevaluación y revisión continua de la eficacia de la escuela significa que los profesores puedan apreciar su propia aportación profesional a la mejora de la escuela, además de la inspección, evaluación u orientación que realicen las autoridades educativas. Los sistemas educativos están tratando de aplicar cada vez más una estrategia más amplia de evaluación y revisión del trabajo y de la organización de los centros, adoptando un enfoque más global de la evaluación, orientación o inspección de los centros, según corresponda.

Esta evolución contribuye a mejorar la calidad de la educación y debería fomentarse y respaldarse. En este contexto, existe margen para la colaboración y la cooperación en la introducción de mecanismos de cuantificación de las mejoras que tengan en cuenta la variedad de circunstancias de los centros y de los alumnos. 3. Desarrollo de planes de estudio y de métodos de enseñanza y aprendizaje Un planteamiento de la educación y de la formación centrado en el discente implica que los programas de todos los centros deben adaptarse, tanto en términos de contenido como de metodología, al contexto social y cultural de los alumnos.

Habría que fomentar y respaldar el avance en los siguientes aspectos con miras a tratar de aumentar al máximo el índice de éxito de los alumnos: - brindar oportunidades, dentro del marco de los planes de estudio, para adaptarse a la totalidad de la gama de intereses, necesidades y capacidades de los alumnos, - emplear métodos variados de enseñanza y aprendizaje, - reforzar la orientación técnica, profesional y comunicativa, - fomentar la pluralidad de destrezas y la adquisición de cualificaciones fundamentales, incluyendo la mejora de la enseñanza y del aprendizaje de idiomas, - establecer, cuando sea necesario, formas de evaluación diversificadas que tengan en cuenta las necesidades de todos los alumnos, - reforzar las destrezas básicas de lectura, escritura, cálculo y comunicación.

4. Creación de vínculos entre la familia, el centro educativo y el entorno social El apoyo que brindan la familia y el entorno social, especialmente en el caso de los niños desfavorecidos y de los niños de origen extranjero, es un factor importante para fomentar el éxito escolar, alcanzar una tasa elevada de permanencia en el sistema educativo y aumentar la participación en la enseñanza superior. Los esfuerzos por desarrollar estructuras que vinculen a la familia, al centro escolar y al entorno social constituyen, por tanto, un elemento esencial de cualquier plan para fomentar el éxito escolar, por lo que deben ser respaldados y alentados.

Algunos de los elementos principales de estos planes son: - estimular a los profesores y demás personal escolar para que fomenten relaciones más estrechas con los padres y el entorno local, incluido el mundo del trabajo, - actuar conjuntamente con los padres para responder a las necesidades que éstos señalen, incluida su adecuada participación en la labor escolar, - prestar especial atención a las dificultades que presenta la transición entre los distintos niveles educativos, - alentar a los centros de enseñanza superior a que desarrollen vínculos con los centros educativos de los demás niveles, a fin de fomentar una mayor presencia en la enseñanza superior de estudiantes procedentes de sectores tradicionalmente infrarrepresentados en ella, - fortalecer los lazos entre centros educativos y de formación y el mundo del trabajo.

5. Recursos Para que los alumnos cuenten con el apoyo que necesitan, es importante que los centros orienten la utilización de los recursos de manera eficaz y rentable. Este es el caso, en particular, de los centros con un número elevado de alumnos con necesidades específicas debido a razones familiares o de otro tipo. 6. Formación y perfeccionamiento del personal educativo Como parte del proceso de desarrollo del enfoque educativo integral, es importante continuar desarrollando programas de formación permanente, bien programados y dotados, destinados a directores de centros, especialistas, cargos administrativos intermedios y personal escolar en general.

Estos programas podrían abordar, entre otras cosas, el desarrollo de equipos, la autoevaluación y revisión de la calidad y la eficacia, la comunicación, la cooperación y la capacidad de trabajo en equipo, así como la capacidad de adaptación al cambio de planes de estudio y distintos métodos de enseñanza. Cuando la formación inicial del profesorado no incluya una experiencia estructurada de iniciación a su función, ésta debería complementarse con dicha experiencia así como con la posibilidad de acceder a una formación permanente adecuada durante todo el ejercicio de su carrera profesional.

C. Retorno a los estudios A pesar de un decidido compromiso en fórmulas preventivas para combatir el abandono del sistema educativo sin ningún certificado ni titulación, o con una cualificación inadecuada, es evidente que seguirá habiendo determinado número de jóvenes que salgan del sistema escolar con competencias o conocimientos inadecuados. Este grupo debe contar con la posibilidad de acceder a oportunidades complementarias de educación y formación, y con incentivos para hacerlo. Lo importante no son las medidas y estructuras institucionales que proporcionen dichos servicios, sino más bien que dichos servicios se faciliten de hecho y que, en la medida de lo posible, se pongan en práctica dentro de marcos nacionales de certificación y cualificación.

Es necesario prestar mayor atención a este sector para contribuir con ello a paliar el desempleo. D. Certificación y acreditación de estudios La importancia de esta cuestión se destaca en las Conclusiones del Consejo sobre una política de formación permanente. Se tiene cada vez mayor conciencia de la necesidad de proporcionar una escala de oportunidades que pueda ofrecer vías alternativas equitativas y puntos de reingreso para aquellos que, o bien no hayan acabado con éxito su educación, o que, ocupando en la actualidad un puesto de trabajo, necesiten mejorar sus competencias y conocimientos.

Un mayor número de opciones de aprendizaje a tiempo parcial y a distancia junto con la modularización de los cursos y la necesidad de certificación y acreditación de los estudios anteriores y del aprendizaje basado en la experiencia laboral son algunos de los retos a que se enfrentan los sistemas de certificación y acreditación para lograr una flexibilidad y variedad conformes a las necesidades que se plantean en la actualidad. CONCLUSIONES DEL CONSEJO de 20 de diciembre de 1996 sobre la eficacia de la escuela: Principios y estrategias para fomentar el éxito escolar (97/C 7/01) I. INTRODUCCIÓN 1.

Los jóvenes son uno de los principales activos de la Unión Europea. Debe proporcionárseles toda la ayuda posible para que puedan alcanzar su pleno desarrollo como personas y como miembros activos de la sociedad. Son los agentes del cambio y asumirán en el futuro la responsabilidad del desarrollo político, económico, social y democrático de Europa. 2. La educación y la formación de los jóvenes son, por lo tanto, factores de máxima importancia, puesto que contribuyen a capacitarlos para desarrollar plenamente su personalidad y su potencial y para participar plenamente y desempeñar cabalmente su papel en el desarrollo de las sociedades europeas.

Ello origina que el fracaso escolar tenga indudables consecuencias personales y sociales para el individuo y la sociedad y que su impacto trascienda con mucho los límites de la educación y la formación. 3. Los Ministros de Educación de la Unión Europea vienen reconociendo desde hace algún tiempo la existencia de un problema común de fracaso escolar. En 1987, bajo Presidencia belga, el Consejo y los Ministros de Educación reunidos en el seno del Consejo manifestaron su preocupación común por «el fracaso de un número significativo de jóvenes en la escuela». Dos años más tarde, en 1989, en una Resolución elaborada bajo Presidencia francesa sobre la lucha contra el fracaso escolar, los Estados miembros decidieron realizar todos los esfuerzos necesarios para «combatir intensamente el fracaso escolar».

Deberían tenerse en cuenta asimismo los importantes trabajos realizados en este campo por otras organizaciones internacionales, en particular la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). 4. El informe de la Unidad Eurydice de la Unión Europea que lleva por título «La lucha contra el fracaso escolar: Un desafío para la construcción europea», elaborado a petición de los Ministros de Educación durante la Presidencia portuguesa, ha contribuido valiosamente al trabajo en este sector definiendo el problema, cuantificándolo en términos sociales y económicos e insistiendo en las estrategias de prevención y corrección adecuadas.

Además, el problema de los jóvenes que abandonan el sistema educativo sin la titulación adecuada y la cuestión de la eficacia de los sistemas de enseñanza han sido considerados temas prioritarios con arreglo a la acción 3.1 del programa Sócrates en 1995 y en 1996. Los trabajos futuros en este ámbito deberían tener en cuenta la investigación existente y, en caso necesario, podrían emprenderse nuevas investigaciones. 5. El concepto de fracaso escolar adopta diversas formas en cada Estado miembro, por lo cual no es fácil llegar a definirlo. No obstante, por lo general suele aceptarse que en el fracaso escolar están presentes todos o algunos de los siguientes fenómenos: desaprovechamiento de capacidades, falta de progreso individual, abandono temprano de la escuela y abandono de la escuela sin titulación o con certificados de enseñanza inadecuados.

En algunos casos los centros de enseñanza no son tan eficaces como podrían serlo y, por consiguiente, pueden contribuir al fracaso escolar. Todos estos factores tienen como consecuencia un «rendimiento escolar insuficiente», término que se emplea en las conclusiones. EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Habida cuenta de las anteriores consideraciones, así como de: - las disposiciones de los artículos 126 y 127 del Tratado, - el principio de subsidiariedad que se enuncia en el artículo 3 B del Tratado y - la necesidad de cumplir las previsiones financieras establecidas para la Comunidad Europea, ADOPTA LAS SIGUIENTES CONCLUSIONES:

II. PRINCIPIOS PARA FOMENTAR EL ÉXITO ESCOLAR Constituye un desafío para las instituciones educativas y de formación el facilitar una educación de calidad para todos, de modo que se procure garantizar que todos puedan tener la oportunidad de continuar sus estudios, tener una vida laboral plena y rica, convertirse en ciudadanos activos y desarrollarse plenamente como personas. Para lograrlo, las estrategias dirigidas a fomentar el éxito escolar podrían basarse en los resultados de una investigación adecuada y en los principios fundamentales siguientes: - medidas en favor de los que necesiten más apoyo, - intervención o creación de condiciones, con carácter permanente, desde el nivel preescolar hasta y durante la edad adulta, - objetivos y métodos de enseñanza mediante los cuales se responda a la diversidad de intereses, necesidades y capacidades de los alumnos, - asegurarse, a través de diversas medidas tales como la evaluación de los progresos y el establecimiento de objetivos para mejorar el rendimiento, de que todos los jóvenes se beneficien al máximo de la educación, - dispositivos adecuados para una temprana detección de las dificultades en el aprendizaje de la lectura, la escritura y el cálculo mediante estrategias didácticas adecuadas para hacer frente a estas necesidades en la escuela, - medidas adecuadas para facilitar la transición entre niveles educativos, así como desde la enseñanza reglada a la no reglada y al mundo del trabajo, - acciones que, llegado el caso, tengan por objeto el conjunto de la sociedad, en las que la escuela, la comunidad educativa y otras entidades interesadas se apoyen y se complementen, mostrando un interés especial por todos los niños y, en particular, por los niños de familias que necesiten apoyo, - un modelo participativo que permita a los alumnos y a los padres comprender el proceso de aprendizaje y mejorar sus resultados, y - la garantía de que los recursos se utilizan de una manera estratégica, orientada y rentable, de forma que todos los alumnos reciban el apoyo que necesiten.

III. ÁMBITOS DE ACCIÓN QUE DEBERÁN CONSIDERARSE Habida cuenta de los principios enunciados anteriormente, y dentro del pleno respeto de la diversidad de sistemas educativos y de la competencia de los Estados miembros por lo que respecta a su contenido y organización, la realización de acciones en la totalidad o en parte de los ámbitos que se mencionan a continuación podría contribuir de manera importante a fomentar el éxito escolar: A. Educación infantil B. Acciones en el marco de la escuela, que incluirían: - un enfoque educativo integral, - autoevaluación e inspección/evaluación/orientación escolar en el contexto del enfoque educativo integral, - desarrollo de planes de estudio y de métodos de enseñanza y aprendizaje, - creación de vínculos entre la familia, el centro educativo y el entorno social, incluidas las relaciones con el mundo del trabajo, - recursos, - formación y perfeccionamiento del personal educativo.

C. Retorno a los estudios D. Certificación y acreditación de estudios En el Anexo de las presentes Conclusiones se presenta un marco de posibilidades de desarrollo en cada uno de estos ámbitos. El Consejo reconoce que la tarea de fomentar el éxito escolar en los Estados miembros, en el marco de sus respectivos sistemas constitucionales y estructuras institucionales y políticas, reviste una importancia capital y requiere una atención permanente. Por ello apela a que las Presidencias siguientes, según sus criterios, velen por que los aspectos a que se refieren las letras A a D del Anexo de las presentes Conclusiones reciban una atención más precisa y, llegado el caso, presenten un nuevo proyecto de Conclusiones u otros proyectos de textos al Consejo.

Finalmente, el Consejo considera que los métodos y mecanismos para la promoción del éxito escolar evolucionan con el tiempo y que las presentes Conclusiones no descartan en modo alguno que se estudien otros aspectos de este sector que pudieran plantearse en el futuro. ANEXO El Consejo reconoce que la ejecución de acciones en alguno o todos los ámbitos indicados en la parte III de las presentes Conclusiones debe necesariamente formar parte de un plan para fomentar el éxito escolar. A continuación se expone un marco de posibilidades de desarrollo en cada uno de los ámbitos mencionados: A.

Educación infantil La positiva influencia de la educación infantil sobre el desarrollo educativo posterior de los niños ha quedado perfectamente demostrada por las investigaciones realizadas. La educación infantil de todos los niños, y especialmente de los que necesitan apoyo, es, por lo tanto, de crucial importancia para el éxito escolar. Este nivel educativo debe, por supuesto, encontrar un cuidadoso equilibrio entre objetivos de socialización y de aprendizaje. Otro aspecto que se abre camino es el de las ventajas de la participación directa de los padres en la organización y funcionamiento de estos centros.

Dicha participación debería fomentar el sentimiento de autoestima de los padres, responder a sus necesidades de desarrollo personal y permitirles participar en la vida escolar animándolos, ayudándolos y motivándolos a cooperar en la educación de sus hijos. Estas iniciativas deberían integrarse con las ya existentes a escala local y con el apoyo continuo a los niños desfavorecidos en su paso de la educación infantil a la escuela primaria. B. Acciones en el marco de la escuela Factores sociales, así como factores inherentes al centro escolar, pueden predisponer a los alumnos a un bajo rendimiento educativo, aunque existen muchas posibilidades para que los centros y sistemas educativos puedan modificar y paliar los efectos de una posición de desventaja ante la educación.

Entre ellas se cuentan: 1. Un enfoque educativo integral Los factores siguientes parecen tener una influencia decisiva sobre la eficacia escolar: - la aptitud del director del centro para guiar la actividad docente, complementada por los esfuerzos de todo el personal docente, y - la fijación para todos los alumnos de objetivos ambiciosos y focalizados en el alumno, acompañados de programas adecuados y métodos de aprendizaje que atiendan y respondan a toda la gama de intereses y capacidades del alumnado. Para que el enfoque educativo integral tenga éxito es fundamental el proyecto educativo del centro, establecido conjuntamente por la dirección en colaboración con los demás profesores, los padres de alumnos, los alumnos y el resto de la administración escolar.

Entre los elementos esenciales del proyecto educativo cabría destacar los siguientes: - acciones para estimular a los alumnos y fortalecer su confianza y autoestima, - evaluación de alumnos, en la que se incluye la verificación de sus aptitudes en materia de lectura, escritura y cálculo, - ejecución de los planes de estudio y métodos de enseñanza y aprendizaje, - detección temprana y corrección de las dificultades de aprendizaje, así como el control de la asistencia a la escuela, tomando cuando sea necesario las medidas adecuadas, - acciones que favorezcan el uso de nuevas tecnologías, - acciones para mejorar la participación de los padres y del entorno social en los centros, - establecimiento de vínculos de cooperación apropiados para garantizar que los alumnos puedan acceder con éxito a los niveles educativos y de formación posteriores y, en su caso, al mundo del trabajo, - actividades extraescolares.

2. Autoevaluación e inspección/evaluación/orientación escolar en el contexto del enfoque educativo integral El compromiso por parte del personal y, en su caso, de los alumnos de colaborar en un proceso de autoevaluación y revisión continua de la eficacia de la escuela significa que los profesores puedan apreciar su propia aportación profesional a la mejora de la escuela, además de la inspección, evaluación u orientación que realicen las autoridades educativas. Los sistemas educativos están tratando de aplicar cada vez más una estrategia más amplia de evaluación y revisión del trabajo y de la organización de los centros, adoptando un enfoque más global de la evaluación, orientación o inspección de los centros, según corresponda.

Esta evolución contribuye a mejorar la calidad de la educación y debería fomentarse y respaldarse. En este contexto, existe margen para la colaboración y la cooperación en la introducción de mecanismos de cuantificación de las mejoras que tengan en cuenta la variedad de circunstancias de los centros y de los alumnos. 3. Desarrollo de planes de estudio y de métodos de enseñanza y aprendizaje Un planteamiento de la educación y de la formación centrado en el discente implica que los programas de todos los centros deben adaptarse, tanto en términos de contenido como de metodología, al contexto social y cultural de los alumnos.

Habría que fomentar y respaldar el avance en los siguientes aspectos con miras a tratar de aumentar al máximo el índice de éxito de los alumnos: - brindar oportunidades, dentro del marco de los planes de estudio, para adaptarse a la totalidad de la gama de intereses, necesidades y capacidades de los alumnos, - emplear métodos variados de enseñanza y aprendizaje, - reforzar la orientación técnica, profesional y comunicativa, - fomentar la pluralidad de destrezas y la adquisición de cualificaciones fundamentales, incluyendo la mejora de la enseñanza y del aprendizaje de idiomas, - establecer, cuando sea necesario, formas de evaluación diversificadas que tengan en cuenta las necesidades de todos los alumnos, - reforzar las destrezas básicas de lectura, escritura, cálculo y comunicación.

4. Creación de vínculos entre la familia, el centro educativo y el entorno social El apoyo que brindan la familia y el entorno social, especialmente en el caso de los niños desfavorecidos y de los niños de origen extranjero, es un factor importante para fomentar el éxito escolar, alcanzar una tasa elevada de permanencia en el sistema educativo y aumentar la participación en la enseñanza superior. Los esfuerzos por desarrollar estructuras que vinculen a la familia, al centro escolar y al entorno social constituyen, por tanto, un elemento esencial de cualquier plan para fomentar el éxito escolar, por lo que deben ser respaldados y alentados.

Algunos de los elementos principales de estos planes son: - estimular a los profesores y demás personal escolar para que fomenten relaciones más estrechas con los padres y el entorno local, incluido el mundo del trabajo, - actuar conjuntamente con los padres para responder a las necesidades que éstos señalen, incluida su adecuada participación en la labor escolar, - prestar especial atención a las dificultades que presenta la transición entre los distintos niveles educativos, - alentar a los centros de enseñanza superior a que desarrollen vínculos con los centros educativos de los demás niveles, a fin de fomentar una mayor presencia en la enseñanza superior de estudiantes procedentes de sectores tradicionalmente infrarrepresentados en ella, - fortalecer los lazos entre centros educativos y de formación y el mundo del trabajo.

5. Recursos Para que los alumnos cuenten con el apoyo que necesitan, es importante que los centros orienten la utilización de los recursos de manera eficaz y rentable. Este es el caso, en particular, de los centros con un número elevado de alumnos con necesidades específicas debido a razones familiares o de otro tipo. 6. Formación y perfeccionamiento del personal educativo Como parte del proceso de desarrollo del enfoque educativo integral, es importante continuar desarrollando programas de formación permanente, bien programados y dotados, destinados a directores de centros, especialistas, cargos administrativos intermedios y personal escolar en general.

Estos programas podrían abordar, entre otras cosas, el desarrollo de equipos, la autoevaluación y revisión de la calidad y la eficacia, la comunicación, la cooperación y la capacidad de trabajo en equipo, así como la capacidad de adaptación al cambio de planes de estudio y distintos métodos de enseñanza. Cuando la formación inicial del profesorado no incluya una experiencia estructurada de iniciación a su función, ésta debería complementarse con dicha experiencia así como con la posibilidad de acceder a una formación permanente adecuada durante todo el ejercicio de su carrera profesional.

C. Retorno a los estudios A pesar de un decidido compromiso en fórmulas preventivas para combatir el abandono del sistema educativo sin ningún certificado ni titulación, o con una cualificación inadecuada, es evidente que seguirá habiendo determinado número de jóvenes que salgan del sistema escolar con competencias o conocimientos inadecuados. Este grupo debe contar con la posibilidad de acceder a oportunidades complementarias de educación y formación, y con incentivos para hacerlo. Lo importante no son las medidas y estructuras institucionales que proporcionen dichos servicios, sino más bien que dichos servicios se faciliten de hecho y que, en la medida de lo posible, se pongan en práctica dentro de marcos nacionales de certificación y cualificación.

Es necesario prestar mayor atención a este sector para contribuir con ello a paliar el desempleo. D. Certificación y acreditación de estudios La importancia de esta cuestión se destaca en las Conclusiones del Consejo sobre una política de formación permanente. Se tiene cada vez mayor conciencia de la necesidad de proporcionar una escala de oportunidades que pueda ofrecer vías alternativas equitativas y puntos de reingreso para aquellos que, o bien no hayan acabado con éxito su educación, o que, ocupando en la actualidad un puesto de trabajo, necesiten mejorar sus competencias y conocimientos.

Un mayor número de opciones de aprendizaje a tiempo parcial y a distancia junto con la modularización de los cursos y la necesidad de certificación y acreditación de los estudios anteriores y del aprendizaje basado en la experiencia laboral son algunos de los retos a que se enfrentan los sistemas de certificación y acreditación para lograr una flexibilidad y variedad conformes a las necesidades que se plantean en la actualidad.

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