DICTAMEN DEL CONSEJO de 1 de diciembre de 1998 sobre el programa de estabilidad de los Países Bajos, 1999-2002 Diario Oficial n° C 003 de 06/01/1999 p. 0002 - 0003 DICTAMEN DEL CONSEJO de 1 de diciembre de 1998 sobre el programa de estabilidad de los Países Bajos, 1999-2002 (1999/C 3/02) EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, Visto el Reglamento (CE) n° 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997, relativo al reforzamiento de la supervisión de las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las políticas económicas (1) y, en particular, los apartados 1 y 2 de su artículo 5, Vista la recomendación de la Comisión, Previa consulta al Comité monetario, HA EMITIDO EL SIGUIENTE DICTAMEN:
El 1 de diciembre el Consejo examinó el programa de estabilidad de los Países Bajos, que cubre el período 1999-2002. El Consejo constata que el programa se fundamenta en los progresos significativos hacia la consolidación fiscal logrados en los cuatro años precedentes y tiene como objetivo seguir reduciendo el déficit público general así como la deuda pública en el producto interior bruto (PIB). El programa de estabilidad presenta tres modelos macroeconómicos para el período 1999-2002. Por razones de prudencia el programa se basa, en lo que se refiere a las proyecciones de los agregados generales de la administración pública, en un modelo macroeconómico prudente que prevé un índice de crecimiento del PIB de un 2 ¼ % anual.
Dicho modelo se basa en la hipótesis de una disminución importante de la actividad económica a partir de su actual nivel debida, principalmente, a una baja de la demanda exterior. Con arreglo a dicho modelo se prevé que el déficit público se reducirá hasta un 1 % del PIB en 2002. Ello constituirá el resultado de una ampliación del enfoque doble consistente en reducir el déficit público a la carga impositiva, enfoque adoptado durante el período 1994-1999, cubierto por el segundo programa de convergencia neerlandés. Además, el Consejo considera que el programa de estabilidad es coherente con las Orientaciones generales de política económica.
El Consejo toma nota de que las autoridades neerlandesas optaron por un modelo prudente para su política presupuestaria y, por ende, por un programa de estabilidad, con objeto de encontrarse en una posición segura. El modelo intermedio del programa de estabilidad, basado en un índice de crecimiento del PIB del 2 ¾ %, que refleja las tendencias pasadas, prevé que el déficit público se acerque al equilibrio. Por último, el programa de estabilidad presenta un modelo más favorable basado en un índice de crecimiento anual del 3 ¼ % con arreglo al cual el balance de las finanzas públicas del Gobierno pasa a ser ligeramente positivo.
El Consejo alaba la presentación de proyecciones alternativas de balances de las finanzas públicas basadas en distintas hipótesis de crecimiento económico, así como la cautela adoptada por las autoridades neerlandesas al optar por un modelo prudente. Sin embargo, considera que el esfuerzo de consolidación fiscal que incluye el programa parece menos ambicioso si se compara con los progresos realizados en este ámbito hasta 1997 y deplora que en 1998 el déficit del Gobierno aumentara a pesar del elevado crecimiento económico. El Consejo constata que el proyecto de modelo de ajuste fiscal está relacionado con una opción de reducción de la carga impositiva así como con el incremento de los gastos que se pretende alcanzar con la mejora estructural de la economía.
Si bien esta opción es comprensible, conduce, con arreglo al modelo prudente, a una modesta reducción anual del déficit que asciende a un 0,1 % del PIB, lo que representa sin embargo una reducción más importante del déficit estructural. Si bien la posición presupuestaria subyacente implícita en el déficit proyectado, equivalente a un 1 % del PIB en 2002, con arreglo al modelo prudente, proporciona cierto margen de seguridad para evitar que el déficit exceda el umbral del 3 % del PIB, el Consejo alienta a las autoridades neerlandesas a que alcancen mejores resultados presupuestarios ya que ello reforzaría más el margen de seguridad.
El Consejo confía en que las autoridades neerlandesas seguirán de cerca la evolución de la situación fiscal y adoptarán medidas correctoras si resulta necesario, es decir, si el crecimiento resulta inferior al 2 ¼ %. El Consejo acoge con agrado la norma que establece el programa de limitar el crecimiento de los gastos públicos. Toma nota de la intención de las autoridades neerlandesas de repartir los beneficios del crecimiento, superiores a las previsiones, entre una mayor reducción del déficit y reducciones fiscales; el Consejo invita a las autoridades neerlandesas a que lo hagan de modo que contribuya a reforzar la posición presupuestaria de los Países Bajos.
El Consejo constata que los resultados positivos del anterior programa estaban estrechamente vinculados a las reformas estructurales puestas en práctica, y en especial las orientadas a mejorar el funcionamiento de los mercados de trabajo. A este respecto, el Consejo acoge con agrado la atención continuada que otorga el programa a la reforma económica, por ejemplo mediante planes de reforma fiscal y un mayor énfasis en la educación y la infraestructura dentro de los límites impuestos a los gastos públicos. (1) DO L 209 de 2.8.1997, p. 1.