Dictamen del Consejo de 21 de enero de 2003 sobre el programa de estabilidad actualizado de Italia del período 2002-2006 Diario Oficial n° C 026 de 04/02/2003 p. 0007 - 0008 Dictamen del Consejo de 21 de enero de 2003 sobre el programa de estabilidad actualizado de Italia del período 2002-2006 (2003/C 26/05) EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, Visto el Reglamento (CE) n° 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997, relativo al reforzamiento de la supervisión de las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las políticas económicas(1), y en particular el apartado 3 de su artículo 5, Vista la Recomendación de la Comisión, Previa consulta al Comité económico y financiero, HA EMITIDO EL PRESENTE DICTAMEN:
El 21 de enero de 2003, el Consejo examinó el programa de estabilidad actualizado de Italia, que abarca el período 2002-2006. La nueva actualización cumple en general los requisitos en materia de datos de la versión revisada del código de conducta sobre el contenido y la forma de los programas de estabilidad y convergencia. No obstante, la ausencia de información sobre las medidas adicionales previstas para alcanzar los objetivos presupuestarios después de 2003 no se ajusta a los requisitos del código. El Consejo considera que las políticas económicas reflejadas en las medidas previstas en el programa actualizado cumplen en parte las recomendaciones de las orientaciones generales de las políticas económicas para 2002.
El Consejo acoge favorablemente el objetivo de Italia de mantener superavit primarios elevados durante el período del programa, al tiempo que se alivia la carga fiscal. El Consejo observa que, según las previsiones de la Comisión, el déficit ajustado en función de los ciclos mejoró en un 0,6 % del PIB en 2002, debido en gran parte a medidas específicas. El Consejo observa que, después de un déficit en 2001 mucho peor de lo estimado en el programa del año pasado y del retraso en la recuperación de la economía, y a pesar de las medidas correctoras adoptadas en el transcurso del año, el déficit previsto para 2002 supera de forma significativa los objetivos originales.
A su vez, ello implica que la posición próxima al equilibrio se alcanzaría, según las previsiones del Gobierno, en 2004 en lugar de en 2003. El Consejo lamenta que la reducción de la tasa de endeudamiento se haya frenado considerablemente desde 2001, en un contexto de débil crecimiento y de progresos más lentos de lo previsto en el programa de privatización, a causa de las condiciones de los mercados financieros. Ahora el Gobierno prevé que la reducción de la tasa de endeudamiento por debajo del 100 % del PIB tendrá lugar en 2005, dos años después de lo previsto en el compromiso contraído por Italia en 1998.
La hipótesis macroeconómica del programa asume una recuperación de la actividad económica, que a corto plazo refleja la recuperación que se espera que se produzca en la economía mundial y también en la demanda interna, con lo que se espera eliminar el desfase en la producción. No obstante, a la luz de la evolución más reciente, es probable que la recuperación sea más lenta de lo pensado de antemano, por lo que las hipótesis de crecimiento, tanto nominal como potencial, resultan optimistas. Igualmente, a medio plazo, una hipótesis de crecimiento del 2,5 % anual parece más verosímil, lo que, junto con una revisión a la baja de la tasa de crecimiento potencial al 2 %, daría lugar a un déficit subyacente del 1,1 % en 2006.
Ello implicaría que, según este supuesto, el objetivo a medio plazo de una situación próxima al equilibrio o al superávit no se alcanzaría durante el período del programa. Con todo, el Consejo toma nota del compromiso de Italia de aproximarse al equilibrio en 2004. El programa prevé que la situación presupuestaria ajustada en función del ciclo mejore en un 0,7 % en 2003. El Consejo observa que el objetivo presupuestario para 2003 depende no poco, al igual que el año anterior, de medidas específicas. Según los cálculos de la Comisión basados en la actualización del programa realizada por Italia, el déficit en función del ciclo permanecerá en un 0,9 % del PIB en 2003, lo que sigue sin cumplir el requisito del pacto de estabilidad y crecimiento de alcanzar una posición presupuestaria próxima al equilibrio o de superávit.
Aun en el supuesto de que las citadas medidas específicas den los resultados previstos, la posición en función del ciclo puede no mejorar según lo previsto a causa de los riesgos para la evolución de las previsiones presupuestarias, con lo que se pondrá en peligro la consecución del ajuste mínimo del 0,5 % del PIB. Si bien el Consejo acoge con agrado las medidas aplicadas recientemente para un control más estricto del gasto público, insta a Italia a que vele por la plena aplicación de las medidas previstas para 2003, de forma que, como mínimo, se asegure una mejora del saldo subyacente de un 0,5 % del PIB.
El Consejo observa que la consecución de los objetivos presupuestarios para 2004 y años siguientes, incluido el logro del objetivo de situación próxima al equilibrio, descansa en gran medida en la sustitución de las principales medidas específicas ejecutadas en 2003 por medidas de carácter más permanente, junto con correcciones encaminadas a alcanzar la reducción de un 0,5 % como mínimo en términos estructurales. El Consejo considera que, para que se pueda aplicar un ritmo constante de consolidación, Italia debería sustituir las medidas específicas por medidas estructurales en el apartado correspondiente al gasto.
El Consejo observa que Italia se compromete a incluir de forma urgente en su planificación presupuestaria a medio plazo de 2003 medidas generales de carácter permanente que garanticen un aumento mínimo del balance ajustado en función del ciclo de un 0,5 % del PIB anual hasta que pueda alcanzarse el objetivo de situación próxima al equilibrio. En términos más generales, el Consejo invita a Italia a que precise su estrategia fiscal, en particular a la luz del objetivo de reducir la carga fiscal, con el que está de acuerdo el Consejo, el cual sólo puede alcanzarse de forma segura y efectiva dentro de un plan de reformas general que abarque tanto gastos como ingresos.
El Consejo considera que, vista la elevada proporción de la tasa de endeudamiento de Italia, el ritmo de su reducción debería ser significativamente más rápido de lo registrado en los últimos años. El Consejo observa la disminución del ritmo de reducción de la deuda prevista hacia el término del período del programa también en relación con algunas de las operaciones "al margen". El Consejo manifiesta inquietud, en particular, por los riesgos que para los objetivos del programa en materia de déficit podría suponer un ritmo demasiado lento de reducción de la tasa de endeudamiento.
Por consiguiente, el Consejo insta a Italia a que actúe sobre todos los factores que pueda controlar su Gobierno para asegurarse de que el endeudamiento disminuye de forma suficiente. El Consejo recomienda al respecto que se considere la posibilidad de aplicar medidas de carácter transitorio, en particular las ventas de activos mediante operaciones de conversión en valores negociables, a fin de acelerar la reducción de la deuda y no como sustituto de acciones de corrección en el ámbito del déficit. El Consejo recuerda que alcanzar una posición de equilibrio presupuestario estructural a medio plazo es de vital importancia para que las finanzas públicas se mantengan en una posición sostenible.
Sobre la base de las políticas actuales, no puede excluirse la posibilidad de que se llegue a una situación insostenible de las finanzas públicas, en vista del envejecimiento de la población. Dada la elevada deuda de Italia, deberán mantenerse superávit primarios del orden del 5 % del PIB durante muchos años. El Consejo observa que la capacidad de Italia para hacer frente a las consecuencias presupuestarias del envejecimiento de la población se basa en la aplicación de las grandes reformas en el sistema de pensiones adoptadas en los noventa y en un amplio aumento de la tasa de participación.
En consonancia con su Dictamen sobre los anteriores programas actualizados y sobre las orientaciones generales de las políticas económicas para 2002, el Consejo anima a Italia a que adopte más medidas para promover planes de pensiones adicionales con capital privado y a que haga frente a la cuestión crítica del sistema de pensiones públicas, es decir, el largo período de transición al nuevo sistema basado en las contribuciones. Esto debería ir de la mano de las medidas necesarias para hacer aumentar las tasas de participación y controlar el gasto derivado del envejecimiento de la población.
(1) DO L 209 de 2.8.1997.