Skip to content
Seqlense EUR-Lex

Dictamen del Consejo sobre el programa de estabilidad actualizado de Irlanda (2009-2014)

CELEX
32010A0601(02)
Document type
OPIN
Sector
Legislation
Date of document
2010-06-01
Status
In force

Text

This document has no article-level structure in its source. Full text below.

Dictamen del Consejo sobre el programa de estabilidad actualizado de Irlanda (2009-2014) 2010/C 142/02 EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, Visto el Reglamento (CE) n o 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997 , relativo al reforzamiento de la supervisión de las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las políticas económicas , y, en particular, su artículo 5, apartado 3, Vista la Recomendación de la Comisión, Previa consulta al Comité Económico y Financiero, HA EMITIDO EL PRESENTE DICTAMEN: (1) El 26 de abril de 2010 el Consejo examinó el programa de estabilidad actualizado de Irlanda, que abarca el período 2009-2014.

(2) Tras un período de crecimiento muy elevado en la segunda mitad de los años noventa, Irlanda inició una fase de crecimiento más constante respaldada por una boyante demanda interna en el período 2001-2007. Su competitividad se debilitó ligeramente durante este período, debido a la inflación de precios y salarios, así como al menor crecimiento de la productividad. El brutal reajuste del mercado inmobiliario desde la cota máxima alcanzada en 2006 condujo a una grave contracción económica, agravada por la crisis financiera mundial y la recesión de los principales socios comerciales de Irlanda.

A pesar de los cinco paquetes de medidas de saneamiento adoptados desde mediados de 2008, esta evolución también ha provocado un espectacular deterioro de las finanzas públicas irlandesas: el saldo presupuestario de las administraciones públicas ha pasado de una situación de superávit en 2007 a un déficit de dos cifras en 2009 y la deuda pública ha superado el valor de referencia del 60 % del PIB en 2009. Así pues, el 27 de abril de 2009 , el Consejo, de conformidad con el artículo 104, apartado 6, del Tratado CE decidió declarar la existencia de un déficit excesivo en Irlanda y el 2 de diciembre de 2009 fijó como plazo para su corrección el año 2014 a más tardar.

Un primer desafío clave en los próximos años consistirá en la ejecución de una estrategia de saneamiento presupuestario amplia y creíble, basada en los importantes esfuerzos ya realizados. En segundo lugar, será necesario volver a una senda de crecimiento sostenible, lo que implicará el reciclaje y la mejora de las cualificaciones de los trabajadores que acaben de perder su empleo y la recuperación de la competitividad a través de medidas que aumenten la productividad y políticas salariales adecuadas, e impulsar un proceso de reestructuración ordenada del sector financiero. Con objeto de mejorar la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas, la reforma del sistema de pensiones constituye otro importante desafío.

(3) Aunque gran parte de la disminución observada del PIB real en el contexto de la crisis es cíclica, el nivel del potencial de producción también se ha visto negativamente afectado. Por otra parte, la crisis, de prolongarse, también puede afectar al potencial de crecimiento a medio plazo a través de una menor inversión, restricciones de crédito, un aumento del desempleo estructural y la vuelta a una emigración neta. Además, el impacto de la crisis económica se agrava con los efectos negativos del envejecimiento de la población sobre el potencial de producción y la sostenibilidad de las finanzas públicas.

En este contexto, será esencial acelerar el ritmo de las reformas estructurales con el fin de respaldar el crecimiento potencial. En particular, es importante que Irlanda emprenda reformas en los ámbitos del capital humano, la competencia y la I+D. (4) Según el escenario macroeconómico subyacente en el programa, tras un descenso del PIB real del 7,5 % en 2009 y del 1,4 % en 2010, la economía recuperará un crecimiento positivo (una media del 4 %) durante 2011-2014. Partiendo de la información disponible actualmente , este escenario parece basarse en hipótesis de crecimiento verosímiles en 2010 y optimistas para los años posteriores, habida cuenta en particular de la reducción prevista del crecimiento tendencial como consecuencia de la crisis actual, conjuntamente con los ajustes de los balances en curso.

Las perspectivas del programa en materia de inflación parecen realistas, considerando el prolongado proceso de ajuste que se prevé en el mercado laboral. La vuelta prevista a un superávit exterior parece depender de que se mantenga la recuperación de la competitividad. (5) Según estimaciones del programa, el déficit de las administraciones públicas se situó en 2009 en el 11,7 % del PIB. El notable deterioro del déficit (7,2 % del PIB en 2008) refleja en gran medida las intensas repercusiones de la recesión general en las finanzas públicas, y, en particular, una insuficiencia significativa de ingresos tributarios y un fuerte incremento de los gastos relacionados con el desempleo.

Al mismo tiempo, los importantes paquetes de medidas de saneamiento adoptados desde mediados de 2008, cuyo efecto combinado de reducción del déficit las autoridades estiman en un 5 % del PIB en 2009, han contribuido a limitar el deterioro presupuestario. Aunque, en general, la idea clave de la estrategia presupuestaria es la reducción del déficit, Irlanda también aprobó un modesto paquete de medidas de estímulo de un importe equivalente al 0,7 % del PIB para apoyar la actividad económica, de conformidad con el Plan Europeo de Recuperación Económica (PERE). Conforme a la estrategia de salida de la crisis propugnada por el Consejo, y con objeto de corregir el déficit excesivo de aquí a 2014, está previsto mantener una austeridad presupuestaria sustancial durante todo el período del programa.

(6) Para 2010, se prevé que el ratio de déficit se estabilice, en el 11,6 % del PIB, con respecto a 2009, merced a un importante conjunto de medidas de ahorro equivalente al 2,5 % del PIB, lo que se ajusta en general a la Recomendación del Consejo de 2 de diciembre de 2009 , formulada de conformidad con el artículo 126, apartado 7. Habida cuenta del acusado aumento de los pagos de intereses, el saldo primario debería mejorar 0,75 puntos porcentuales del PIB. Casi todo el esfuerzo de ajuste se realiza por el lado de los gastos: recortes salariales en el sector público, ahorros en las prestaciones sociales, otros ahorros en los gastos corrientes y una reducción de la inversión pública; cada una de estas medidas contribuye prácticamente por igual al esfuerzo global.

Por el lado de los ingresos, el efecto del nuevo impuesto sobre el carbono se ve globalmente compensado por una reducción del tipo normal del IVA y de los impuestos especiales sobre el alcohol. A pesar de estas medidas de saneamiento, el ratio gasto primario/PIB se incrementaría ligeramente, debido al aumento de los gastos relacionados con el desempleo. Se espera que el ratio ingresos/PIB aumente un punto porcentual gracias a la mayor proporción de las cotizaciones sociales y otros ingresos en relación con el PIB , lo que debería compensar con creces un nuevo descenso del ratio impuestos/PIB.

La política presupuestaria para 2010 parece neutra, ya que se estima que el déficit estructural, es decir, el saldo presupuestario ajustado en función del ciclo excluidas las medidas puntuales y otras medidas de carácter temporal, calculado con arreglo a la metodología común, se mantendrá en general sin cambios en relación con 2009. No obstante, es importante señalar que, sin el paquete de medidas de ahorro equivalente al 2,5 % del PIB, la situación presupuestaria habría vuelto a empeorar notablemente en 2010. El deterioro subyacente continuo de la situación presupuestaria, en el supuesto de que se mantengan las políticas actuales, explica la discrepancia entre las estimaciones del esfuerzo de ajuste, según se aplique un enfoque ascendente (el paquete de medidas de ahorro del presupuesto para 2010 asciende a un 2,5 % del PIB) o un enfoque descendente (déficit estructural sin cambios).

(7) El principal objetivo de la estrategia presupuestaria a medio plazo del programa es proseguir los esfuerzos de saneamiento a fin de situar el déficit por debajo del 3 % del PIB para finales del período del programa (2014). El déficit nominal mejoraría 1,75 puntos porcentuales del PIB en 2011, 2,75 puntos porcentuales en 2012, 2,25 puntos porcentuales en 2013 y 2 puntos porcentuales en 2014, año en que el saldo primario debería recuperar una situación de superávit. A primera vista, esta estrategia se ajusta a la Recomendación del Consejo de 2 de diciembre de 2009 , formulada de conformidad con el artículo 126, apartado 7.

Para alcanzar los objetivos, el Gobierno prevé nuevos esfuerzos cuantificados de saneamiento por el lado de los gastos corrientes del presupuesto junto con una congelación del nivel de los gastos de capital (después de la reducción de 2011). No obstante, estos esfuerzos no van respaldados con medidas generales. Las previsiones técnicas del programa parecen apuntar a un saneamiento basado principalmente en el gasto, ya que el ratio de gasto se reduciría casi siete puntos porcentuales del PIB durante el período 2010-2014, especialmente en los capítulos de consumo público y pagos de prestaciones sociales, mientras que el ratio de ingresos se incrementaría cerca de dos puntos porcentuales.

El saldo estructural mejoraría un punto porcentual del PIB en 2011 y 1,75 puntos porcentuales al año en el período 2012-2014. Según la información comunicada por las autoridades, el objetivo a medio plazo para la situación presupuestaria de Irlanda es un déficit estructural del 0,5 % del PIB; sin embargo, el programa no prevé su logro en el periodo cubierto por el mismo. Teniendo en cuenta el nivel de deuda y las previsiones más recientes, el objetivo a medio plazo refleja los objetivos del Pacto. (8) Los resultados presupuestarios podrían ser más negativos de lo previsto en 2010 y considerablemente peores de lo previsto en los años siguientes.

En primer lugar, los importantes esfuerzos de saneamiento proyectados a partir de 2011 no se basan en medidas concretas, por lo que no queda clara la contribución de las medidas por el lado de los gastos y de los ingresos a estos esfuerzos. Este riesgo se ve agravado por el hecho de que, según se declara, incluso la magnitud prevista de los paquetes de medidas de saneamiento para los diferentes años está sujeta a revisión en el contexto de los presupuestos futuros, a pesar de que, en lo que respecta a 2010, las medidas de ahorro aplicadas han sido de la magnitud que se había anunciado anteriormente.

En segundo lugar, existe un riesgo importante de sobreestimación de las perspectivas económicas, que parecen optimistas para los últimos años del programa. Por otro lado, teniendo también en cuenta la envergadura del saneamiento previsto, existe el riesgo de que se produzcan excesos en los gastos en 2010 y también en los años siguientes, en la medida en que la estrategia, que aún debe concretarse, debería basarse en la contención del gasto. Al mismo tiempo, se observa que desde mediados de 2008 se han llevado a cabo importantes esfuerzos de saneamiento. Otros riesgos adicionales específicos son los relativos a las garantías bancarias del Estado para apoyar al sector financiero, que, en caso de ejecutarse, se traducirían en un aumento del déficit y la deuda.

Sin embargo, una parte del coste de las ayudas públicas al sector financiero podría también recuperarse en el futuro. (9) El ratio de deuda pública bruta se situó por encima del valor de referencia del Tratado en 2009 y se prevé que mantenga una tendencia alcista hasta 2012. Concretamente, según el programa, el ratio deuda/PIB se disparó hasta casi el 66 % del PIB en 2009, desde el 44 % del PIB registrado en 2008. Este aumento se debió principalmente al déficit primario (+10 puntos porcentuales). Con todo, también contribuyó notablemente al mismo un claro efecto de bola de nieve (aumento de los pagos de intereses y crecimiento negativo del PIB nominal) y un ajuste stock-flujo desfavorable (vinculado sobre todo a la financiación de las inyecciones de capital en el sector financiero).

El programa contempla otro brusco aumento del ratio de deuda, que alcanzaría un máximo cercano al 84 % del PIB en 2012, antes de iniciar una disminución gradual hasta algo menos del 81 % del PIB al final del período del programa (2014), gracias a una mejora del saldo primario, el retorno previsto a un fuerte crecimiento del PIB nominal y la liberación de los saldos de tesorería mantenidos actualmente con fines preventivos ante la incertidumbre de los mercados financieros. Teniendo en cuenta el hecho de que probablemente será necesario proceder a nuevas e importantes inyecciones de capital en los bancos y los riesgos que pesan sobre los objetivos presupuestarios, es probable que la evolución del ratio de deuda sea menos favorable de lo que pronostica el programa.

(10) Según las previsiones de deuda a medio plazo, que suponen que la recuperación de las tasas de crecimiento del PIB hacia los valores previstos antes de la crisis tendría lugar gradualmente, que los ratios de ingresos tributarios volverían a los niveles anteriores a la crisis, y que tienen en cuenta el aumento previsto del gasto relacionado con el envejecimiento de la población, la estrategia presupuestaria prevista en el programa, tomada tal cual y sin ulteriores modificaciones de la política, estabilizaría el ratio deuda/PIB de aquí a 2020. (11) Los efectos del envejecimiento de la población sobre el presupuesto a largo plazo serán claramente superiores a la media de la UE, debido sobre todo al incremento relativamente importante de los gastos en pensiones previsto para los próximos decenios.

La situación presupuestaria de 2009 estimada en el programa agrava las repercusiones presupuestarias del envejecimiento de la población en la brecha de sostenibilidad. Se observa que el Fondo Nacional de Reserva para Pensiones (NPRF) ha acumulado activos con vistas a prefinanciar una parte de los futuros gastos en pensiones. La reducción del elevado déficit primario a medio plazo, que ya se prevé en el programa, y la ejecución de las reformas estructurales encaminadas en particular a frenar el aumento sustancial de los gastos vinculados al envejecimiento de la población, contribuirían a mitigar los riesgos, elevados según el informe de sostenibilidad de 2009 de la Comisión , que amenazan la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Según el programa, debe introducirse en 2010 una reforma del sistema de pensiones del sector público para los nuevos funcionarios. Los pagos de pensiones pasarían a basarse en la retribución media de la carrera en vez de en el último salario, mientras que la edad de jubilación se retrasaría un año, hasta los 66. Será importante proceder a reformas más amplias para hacer frente al aumento previsto de los gastos relacionados con el envejecimiento de la población. El 3 de marzo de 2010 , las autoridades publicaron el National Pensions Framework en el que exponían las reformas que planean emprender en materia de pensiones, entre ellas un aumento gradual de la edad preceptiva para optar a una pensión del Estado, que pasaría de los 65 años actuales a los 68 en 2028 .

(12) El marco presupuestario a medio plazo de Irlanda presenta algunos puntos débiles. En particular, los objetivos presupuestarios para los años siguientes al período cubierto por el presupuesto, sobre todo las dotaciones para gastos, pueden modificarse en los presupuestos ulteriores. Como muestra la experiencia, en esta tesitura los responsables políticos tienen más dificultades para mantener una política presupuestaria prudente en caso de ingresos imprevistos (persistentes). El programa reconoce la importancia de un marco presupuestario sólido y resalta la reciente introducción, en el presupuesto suplementario aprobado en abril de 2009, de objetivos cuantificados de saneamiento para los años siguientes al ejercicio presupuestario.

No obstante, tal como se ha mencionado anteriormente, los objetivos cuantificados establecidos para los últimos años en el programa de estabilidad no van respaldados por medidas concretas. Sin proporcionar más detalles, el programa señala que se están estudiando otras reformas, como la introducción de dotaciones plurianuales vinculantes para los gastos corrientes y una regla presupuestaria en virtud de la cual las futuras ganancias imprevistas se destinarían a la reducción del déficit. En lo que respecta al marco presupuestario a más corto plazo, si bien las autoridades publican declaraciones mensuales sobre la evolución de los ingresos y gastos de la administración central, será importante una revisión periódica de los planes presupuestarios con una frecuencia superior a la anual que permita limitar el riesgo de desviarse de los objetivos.

(13) La brusca caída de los ingresos registrada en el contexto de la corrección del mercado inmobiliario y la recesión generalizada han sacado a la luz algunas vulnerabilidades del sistema fiscal irlandés, por ejemplo su estrecha base imponible y una fuerte dependencia de la imposición de las transacciones de activos. La necesidad de ampliar la base imponible en el contexto de una estrategia global a medio plazo era uno de los principales mensajes del informe publicado en septiembre de 2009 por la « Commission on Taxation » creada por el Gobierno. Según el programa, dicho informe y las recomendaciones para la mejora de los programas de gasto público formuladas en el informe publicado en julio de 2009 por el « Special Review Group on Public Service Expenditure and Numbers » inspirarán la nueva estrategia presupuestaria del Gobierno.

Un número limitado de recomendaciones ya se ha tenido en cuenta en el presupuesto para 2010, por ejemplo la introducción de un impuesto sobre el carbono. Las reformas mencionadas en relación con el sistema de pensiones del sector público, junto con las nuevas reformas de las pensiones que, según el programa, se están estudiando, mejorarían la calidad de las finanzas públicas de Irlanda. (14) En 2010, la estrategia presupuestaria expuesta en el programa es compatible globalmente con la Recomendación formulada por el Consejo en virtud del artículo 126, apartado 7. Sin embargo, a partir de 2011, teniendo en cuenta los riesgos existentes para los objetivos de déficit, la estrategia presupuestaria podría no ser coherente con la Recomendación del Consejo.

En particular, los objetivos de déficit para 2011-2014 deben ir respaldados por medidas concretas y los planes para todo el período deben reforzarse con el fin de afrontar los riesgos derivados de un crecimiento menos favorable del PIB y de desviaciones en los gastos. La fuerte contribución cíclica al saneamiento en los últimos años prevista en el programa, acorde con su escenario macroeconómico favorable, implica que el ajuste estructural anual medio necesario de conformidad con el programa para corregir el déficit excesivo a más tardar en 2014 no llega a los dos puntos porcentuales del PIB recomendados por el Consejo.

Esto confirma la conclusión de que las autoridades deben estar preparadas para tomar medidas adicionales más allá de las medidas de saneamiento previstas, en caso de que el crecimiento resultara ser inferior a lo proyectado en el programa. A menos que estos riesgos se prevengan de forma adecuada y se apliquen íntegramente los planes de saneamiento, la estrategia presupuestaria podría ser insuficiente para situar el ratio de deuda pública en una trayectoria decreciente de aquí al final del período del programa. También convendría ejecutar rigurosamente la estrategia de saneamiento del programa aprovechando los significativos esfuerzos ya realizados, habida cuenta de los elevados riesgos que pesan sobre la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas, derivados de la evolución de los gastos relacionados con el envejecimiento de la población a medio plazo y del rápido aumento de la deuda que se anuncian, así como de la probable necesidad de aportar nuevas ayudas al sector financiero.

(15) En cuanto a los requisitos en materia de datos que establece el código de conducta para los programas de estabilidad y de convergencia, el programa presenta lagunas en los datos obligatorios y opcionales . En sus recomendaciones formuladas el 2 de diciembre de 2009 en virtud del artículo 126, apartado 7, con objeto de poner fin a la situación de déficit excesivo, el Consejo también invitó a Irlanda a informar sobre los progresos realizados en la aplicación de sus recomendaciones en un capítulo aparte de las actualizaciones de los programas de estabilidad. Irlanda solo ha cumplido parcialmente esta recomendación.

En particular, los esfuerzos de saneamiento de los últimos años del programa no van respaldados con medidas generales. La conclusión general es que Irlanda ha respondido con rapidez y determinación para hacer frente al aumento del déficit público. A pesar de ello, y debido a la grave recesión, el déficit de las administraciones públicas volvió a incrementarse en 2009, aunque el programa prevé que en 2010 se estabilizará en un 11,6 % del PIB. A partir de 2011, el programa augura una reducción del déficit, por debajo del valor de referencia del 3 % del PIB para 2014, plazo fijado por el Consejo para la corrección del déficit excesivo.

La deuda alcanzaría una cota máxima de alrededor del 84 % del PIB en 2012 e iniciaría un suave descenso a partir de entonces. Los resultados presupuestarios podrían ser más negativos de lo previsto en el período del programa, principalmente debido i) al hecho de que los esfuerzos de saneamiento previstos después de 2010 no van respaldados con medidas generales y que, según se declara, están sujetos a revisión en el contexto de los presupuestos futuros; ii) a las perspectivas macroeconómicas optimistas del programa para después de 2010; y iii) al riesgo de excesos en los gastos en 2010 y también en los años siguientes, en la medida en que la estrategia, que aún debe detallarse, debería basarse en la contención del gasto.

Todo ello, unido a la probable necesidad de adoptar nuevas medidas de ayuda en favor del sector financiero, implica que también el ratio de deuda podría superar las previsiones del programa. Si bien la magnitud del conjunto de medidas de ahorro para 2010 se ajusta en líneas generales a la Recomendación del Consejo de 2 de diciembre de 2009 , será importante abordar los riesgos mencionados, concretando las medidas en las que se basará la estrategia de saneamiento y adoptando medidas de saneamiento adicionales en caso de que el crecimiento resulte menor de lo proyectado en el programa o de que se materialice el riesgo de desviaciones en los gastos.

Sobre la base de los importantes esfuerzos ya realizados, la ejecución de una estrategia creíble de saneamiento presupuestario, facilitada por un marco presupuestario más fuerte, debería impulsar la vuelta a un crecimiento económico sostenible. Para contribuir al logro de este objetivo, es también necesario recuperar la competitividad a través de medidas que propicien el crecimiento de la productividad y políticas salariales adecuadas, y apoyar el reciclaje y la mejora de las cualificaciones de los trabajadores que acaben de perder su empleo, a fin de evitar que se conviertan en parados de larga duración.

Con objeto de mejorar la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas, además de las medidas de saneamiento presupuestario, será importante acometer otras reformas del sistema de pensiones. Estas deberían inspirarse en el « National Pensions Framework » de marzo de 2010. A la luz de la evaluación anterior y teniendo en cuenta la Recomendación de 2 de diciembre de 2009 formulada con arreglo al artículo 126, apartado 7, del TFUE, el Consejo recibe positivamente las sustanciales medidas de saneamiento que se han aplicado e insta a Irlanda a: i) Ejecutar rigurosamente el presupuesto para 2010 y respaldar las medidas de saneamiento previstas para los años siguientes con medidas concretas en el marco de una estrategia general de saneamiento a fin de alcanzar el ajuste presupuestario anual medio recomendado del 2 % del PIB de acuerdo con la Recomendación formulada en virtud del artículo 126, apartado 7, manteniéndose al mismo tiempo preparada para adoptar nuevas medidas de saneamiento en caso de que se materialicen los riesgos derivados del hecho de que el escenario macroeconómico del programa sea más favorable que el escenario en que se basa la Recomendación formulada en virtud del artículo 126, apartado 7; aprovechar, como se prescribe en la Recomendación relativa al procedimiento de déficit excesivo, cualquier oportunidad que se presente, además de los ajustes presupuestarios, e incluidas las oportunidades resultantes de la mejora de las condiciones económicas, para acelerar la reducción del ratio de deuda bruta hacia el valor de referencia del 60 % del PIB. ii) Mejorar la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas aplicando nuevas medidas de reforma de las pensiones, teniendo en cuenta el considerable aumento de los gastos vinculados al envejecimiento de la población, así como el mayor incremento de la deuda previstos durante el período del programa. iii) A fin de limitar los riesgos para el ajuste, reforzar la naturaleza vinculante de su marco presupuestario a medio plazo y vigilar de cerca la observancia de los objetivos presupuestarios a lo largo del año.

Asimismo, se insta a Irlanda a facilitar más información sobre la senda y las medidas generales en que se basa el saneamiento previsto en los últimos años en los capítulos relativos al procedimiento de déficit excesivo de las próximas actualizaciones del programa de estabilidad. Comparación de las principales previsiones macroeconómicas y presupuestarias Notas: Fuente: Programa de estabilidad (PE); previsiones del otoño de 2009 de los servicios de la Comisión (COM); cálculos de los servicios de la Comisión. 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 PIB real (% de variación) PE Dic 2009 n.d –7,5 –1,3 3,3 4,5 4,3 4,0 COM Nov 2009 –3,0 –7,5 –1,4 2,6 n.d. n.d. n.d.

PE Oct 2008 –1,4 –4,0 –0,9 2,3 3,4 3,0 n.d. Inflación IPCA (%) PE Dic 2009 n.d. –1,7 –1,2 1,0 1,7 1,8 1,8 COM Nov 2009 3,1 –1,5 –0,6 1,0 n.d. n.d. n.d. PE Oct 2008 3,1 0,5 1,5 1,8 1,8 1,8 n.d. Brecha de producción (% del PIB potencial) PE Dic 2009 0,0 –7,0 –7,6 –4,6 –2,2 –0,6 0,1 COM Nov 2009 –0,1 –7,2 –7,8 –5,4 n.d. n.d. n.d. PE Oct 2008 0,5 –3,5 –4,1 –3,4 –1,6 –0,5 n.d. Saldo neto de las operaciones financieras con el resto del mundo (% del PIB) PE Dic 2009 n.d. –2,0 0,6 1,2 1,6 1,6 1,3 COM Nov 2009 –5,1 –3,1 –1,8 –1,4 n.d. n.d. n.d. PE Oct 2008 –6,3 –4,2 –3,5 –3,4 –3,0 –2,8 n.d.

Ingresos de las administraciones públicas (% del PIB) PE Dic 2009 34,8 34,2 35,2 35,5 36,3 36,7 37,1 COM Nov 2009 34,9 34,4 34,4 33,8 n.d. n.d. n.d. PE Oct 2008 33,6 33,7 34,4 34,6 33,9 34,4 n.d. Gastos de las administraciones públicas (% del PIB) PE Dic 2009 42,0 45,9 46,8 45,5 43,5 41,5 40,0 COM Nov 2009 42,0 46,9 49,1 48,4 n.d. n.d. n.d. PE Oct 2008 39,9 43,3 43,4 41,0 38,7 37,0 n.d. Saldo de las administraciones públicas (% del PIB) PE Dic 2009 –7,2 –11,7 –11,6 –10,0 –7,2 –4,9 –2,9 COM Nov 2009 –7,2 –12,5 –14,7 –14,7 n.d. n.d. n.d. PE Oct 2008 –6,3 –9,5 –9,0 –6,4 –4,8 –2,6 n.d.

Saldo primario (% del PIB) PE Dic 2009 –6,1 –9,6 –8,8 –6,6 –3,4 –1 1 COM Nov 2009 –6,1 –10,2 –11,3 –10,6 n.d. n.d. n.d. PE Oct 2008 –5,2 –7,3 –6,4 –3,5 –1,7 0,7 n.d. Saldo presupuestario ajustado en función del ciclo (% del PIB) PE Dic 2009 –7,2 –8,9 –8,6 –8,2 –6,3 –4,7 –2,9 COM Nov 2009 –7,1 –9,6 –11,5 –12,5 n.d. n.d. n.d. PE Oct 2008 –6,5 –8,1 –7,4 –5,0 –4,1 –2,4 n.d. Saldo estructural (% del PIB) PE Dic 2009 –6,4 –9,3 –9,2 –8,2 –6,3 –4,7 –2,9 COM Nov 2009 –7,1 –10,1 –11,5 –12,5 n.d. n.d. n.d. PE Oct 2008 –6,2 –8,1 –7,4 –5,0 –4,1 –2,4 n.d.

Deuda pública bruta (% del PIB) PE Dic 2009 n.d. 64,5 77,9 82,9 83,9 83,3 80,8 COM Nov 2009 44,1 65,8 82,9 96,2 n.d. n.d. n.d. PE Oct 2008 40,6 52,7 62,3 65,7 66,2 64,5 n.d.

Relations

What this act cites, and what cites it.

Show relations

Versions

Point-in-time consolidated versions of this act.

Show versions