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Dictamen del Consejo sobre el programa de convergencia actualizado del Reino Unido (2009/2010-2014/2015)

CELEX
32010A0604(04)
Document type
OPIN
Sector
Legislation
Date of document
2010-06-04
Status
In force

Text

This document has no article-level structure in its source. Full text below.

Dictamen del Consejo sobre el programa de convergencia actualizado del Reino Unido (2009/2010-2014/2015) 2010/C 146/04 EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, Visto el Reglamento (CE) n o 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997 , relativo al reforzamiento de la supervisión de las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las políticas económicas y, en particular, su artículo 9, apartado 3, Vista la Recomendación de la Comisión, Previa consulta al Comité Económico y Financiero HA EMITIDO EL PRESENTE DICTAMEN: (1) El 26 de abril de 2010 el Consejo examinó el programa de convergencia actualizado del Reino Unido, que abarca el período 2009/2010 a 2014/2015.

(2) La crisis económica y financiera, que comenzó en 2007 tras varios años de fuerte crecimiento, provocó un descenso acumulado de la producción económica en el Reino Unido próximo al 6 %, comenzándose a observar indicios moderados de recuperación en el último trimestre de 2009. El creciente endeudamiento de los hogares y el sector financiero que caracterizó el período previo a la crisis, y que contribuyó a agravarla, generó una intensa y persistente dependencia de las entradas netas de capital. La respuesta del Banco de Inglaterra a la crisis consistió en un programa agresivo de reducciones de tipos de interés, inyecciones de liquidez en apoyo del sector bancario y, desde marzo de 2009, expansión monetaria cuantitativa ( quantitative easing ).

El Gobierno realizó asimismo intervenciones a gran escala destinadas a estabilizar el sistema financiero, en particular a través de importantes inyecciones de capital, garantías de depósito y la provisión de seguros de responsabilidad civil. En consonancia con el Plan Europeo de Recuperación Económica, el Gobierno instrumentó una serie de medidas de estímulo presupuestario de considerable alcance, que, junto con el funcionamiento de los estabilizadores automáticos y los efectos que sobre los ingresos tuvo la caída de los precios de los activos, contribuyeron a un marcado deterioro de las finanzas públicas.

El debilitamiento de la sostenibilidad de las finanzas públicas del Reino Unido se vio agravado por el hecho de que el saldo primario presentaba ya un importante déficit estructural en el período que precedió a la crisis, lo que condujo a que el déficit global de las administraciones públicas se situara rápidamente muy por encima del valor de referencia del 3 % del PIB a medida que la crisis se iba haciendo patente. En consecuencia, el 8 de julio de 2008 se abrió al Reino Unido un procedimiento de déficit excesivo, y el 2 de diciembre de 2009 el Consejo dirigió a dicho país las últimas recomendaciones de conformidad con el artículo 126, apartado 7, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), instándole a que corrigiera el déficit en el ejercicio 2014/2015, a más tardar.

Los principales retos a que se enfrenta la economía del Reino Unido en los próximos años consisten en estabilizar las finanzas públicas, al tiempo que los hogares se esfuerzan por reducir su endeudamiento; lograr que la oferta de crédito por parte de un sistema financiero aún frágil, en el que se ha reducido la capacidad de préstamo de numerosos proveedores de crédito, alcance niveles adecuados; y propiciar un desplazamiento de la producción hacia productos con mayor proyección comercial, con vistas a mejorar de manera permanente la balanza exterior. (3) Aunque gran parte de la disminución del PIB real observada en el contexto de la crisis es de carácter cíclico, ha resultado también afectado negativamente el nivel de la producción potencial.

Por otra parte, la crisis también puede afectar al potencial de crecimiento a medio plazo a través de una menor inversión y menor crédito. Además, el impacto de la crisis económica complica los efectos negativos del envejecimiento de la población sobre el potencial de producción y la sostenibilidad de las finanzas públicas. En este contexto, será esencial acelerar el ritmo de las reformas estructurales con el fin de respaldar el crecimiento potencial. En particular, es importante que el Reino Unido acometa reformas que mejoren los niveles de cualificación y aumenten la productividad.

(4) El programa contempla dos escenarios macroeconómicos: un escenario central y un escenario alternativo, más prudente, basado en un crecimiento tendencial inferior en un cuarto de punto al del escenario central. Las previsiones relativas a las finanzas públicas se basan en el escenario alternativo, que se considera escenario de referencia en la evaluación del programa actualizado. El escenario prevé que el crecimiento del PIB se recuperará hasta alcanzar el 2 % en 2010/2011 y el 3,75 % anual entre 2011/2012 y 2014/2015. Sin embargo, a la luz de los datos más recientes, incluso este escenario más prudente, que acabó de elaborarse a principios de diciembre de 2009, parece basarse en hipótesis de crecimiento optimistas, especialmente por lo que respecta a los ejercicios 2010/2011 y 2011/2012 .

Las previsiones de inflación parecen realistas. El programa no incluye previsiones explícitas de tipos de interés, y parte del supuesto de que la contribución al crecimiento del PIB de los intercambios comerciales netos, el ciclo de existencias y, a partir de 2011, la demanda interna —en particular la inversión fija y el gasto de los hogares— será positiva. Se trata de supuestos plausibles en líneas generales. La contribución de los intercambios netos está en consonancia con los pronósticos de la Comisión, si bien el signo negativo de esa contribución en el segundo semestre de 2009 tiene repercusiones adversas en esos pronósticos.

Dos riesgos de corrección a la baja que pesan sobre el gasto de los hogares son, de un lado, el menor ritmo potencial de crecimiento de la renta disponible, debido, entre otras cosas, a una recuperación insuficiente del mercado de trabajo, y, de otro, un nuevo aumento del ratio de ahorro de los hogares. (5) El programa estima el déficit de las administraciones públicas en un 12,7 % del PIB en 2009/2010. El importante deterioro que esta cifra supone frente al 6,8 % del PIB registrado en 2008/2009 refleja en gran medida el impacto de la crisis en las finanzas públicas. Se estima que la reducción del ratio de ingresos públicos y el aumento del ratio de gasto público en 2009/2010, ajustados en atención al efecto « denominador » del marcado descenso del PIB nominal, han contribuido alrededor de un 45 % y un 55 %, respectivamente, al deterioro del déficit público.

El impacto de la contracción de la actividad económica en las finanzas públicas se vio amplificado por el efecto combinado de la recesión y una acusada depresión de los mercados financiero e inmobiliario, que hasta entonces habían sido una fuente importante de ingresos. Por lo demás, cerca de una cuarta parte del incremento del déficit registrado en 2009/2010 obedeció a las medidas de estímulo, por valor equivalente al 1,5 % del PIB, que el Gobierno adoptó de acuerdo con el Plan Europeo de Recuperación Económica, junto con la decisión de permitir que los estabilizadores económicos funcionaran plenamente para apoyar la economía.

Con todo, la acelerada degradación de las finanzas públicas ha afectado gravemente la posibilidad del Reino Unido de aplicar una política fiscal más laxa manteniendo la sostenibilidad presupuestaria y requiere una rápida mejora de la situación presupuestaria. De conformidad con la estrategia propugnada por el Consejo para salir de la crisis, y con vistas a corregir el déficit excesivo de aquí a 2014/2015 y restablecer una situación de sostenibilidad de las finanzas públicas, es preciso un mayor endurecimiento de la política presupuestaria. La aplicación de los planes de consolidación que fija el programa ayudará a apoyar la sostenibilidad a medio plazo y mejorará la situación fiscal.

(6) La actualización del programa prevé una reducción interanual del ratio de déficit de las administraciones públicas de 0,6 puntos porcentuales en 2010/2011, que lo situaría en el 12,1 % del PIB. La modesta mejora del déficit público refleja íntegramente la previsión de incremento de los ingresos públicos, de un 6,5 % en términos nominales, fruto, en una tercera parte aproximadamente, del aumento del tipo del IVA en enero de 2010 hasta el nivel anterior a las medidas de estímulo. Por otra parte, se prevé que el gasto público siga creciendo a un ritmo elevado, si bien menos sostenido que en la actualidad: así, el aumento será de alrededor de un 4,5 % nominal y un 2,25 % en términos reales frente al ejercicio precedente, manteniéndose el ratio gasto/PIB invariable en relación con dicho ejercicio.

En conjunto, las medidas discrecionales que entrarán en vigor en 2010/2011, incluidas las anunciadas en el avance presupuestario (Pre-Budget Report) de 2008, de noviembre de 2008, y en el presupuesto de 2009, de abril de 2009, reducirán el déficit público en un 1,0 % del PIB, aproximadamente. Según las estimaciones, en 2010/2011 la mejora del saldo estructural, es decir, el saldo ajustado en función del ciclo, excluidas las medidas puntuales y otras medidas de carácter temporal, será aún más modesta, representando un 0,25 % del PIB. La mejora estimada del déficit presupuestario estructural es considerablemente menos importante que el efecto neto de las medidas discrecionales anteriormente mencionadas, lo que refleja la persistencia de efectos de composición de los ingresos que merman su elasticidad global.

(7) Aunque el programa fija planes de consolidación fiscal para 2010/2011, la actualización no presenta un objetivo a medio plazo para la situación presupuestaria que sitúe las finanzas públicas en una senda sostenible . No se ajusta, pues, a las disposiciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. La estrategia presupuestaria a medio plazo del programa es considerablemente menos ambiciosa de lo recomendado por el Consejo el 2 de diciembre de 2009 al amparo del artículo 126, apartado 7, y no atiende a la recomendación de reducir el déficit a un nivel inferior al 3 % del PIB de aquí a 2014/2015.

Concretamente, en 2014/2015 —plazo establecido en la recomendación del Consejo para que el Reino Unido sitúe el déficit por debajo del 3 % del PIB— el déficit público equivaldrá, según las previsiones del programa, al 4,7 % del PIB. La corrección media anual del déficit estructural —recalculado por los servicios de la Comisión con arreglo a la metodología establecida de común acuerdo— entre los ejercicios 2010/2011 y 2014/2015 se estima en un mero 1,0 % del PIB, esto es, 0,75 puntos porcentuales menos de lo recomendado por el Consejo en diciembre de 2009. De los 7,5 puntos porcentuales en que se cifrará la reducción del ratio de déficit público en el período comprendido entre 2011/2012 y 2014/2015, alrededor del 60 % será fruto de la proyectada contención del crecimiento del gasto.

De acuerdo con las previsiones, el gasto público primario durante el referido período registrará, en promedio, un incremento próximo al 1,5 % anual, lo que supone una reducción media anual en términos reales del 0,75 %. Cerca de una cuarta parte de la disminución del ratio de gastos entre 2011/2012 y 2014/2015 será el resultado de una reducción de los gastos de inversión. Las medidas discrecionales de aumento de los ingresos, entre ellas un nuevo incremento del impuesto sobre la renta en abril de 2010 y el incremento de los tipos de las cotizaciones sociales que se prevé aplicar a partir de abril de 2011, representan un 10 %, aproximadamente, de la reducción del déficit presupuestario proyectada a partir del ejercicio 2011/2012, en tanto que alrededor del 30 % de la mejora del déficit global será consecuencia de la recuperación cíclica prevista en el programa.

El presupuesto para 2010, que se presentó el 24 de marzo de 2010 , estima para 2009/2010 un déficit del PIB inferior en un 0,5 % al previsto en el programa, con un resultado mejor de lo previsto que contribuye a lograr en los siguientes ejercicios un déficit inferior. El presupuesto anunciaba nuevas medidas fiscales restrictivas que llegan al 0,1 % del PIB durante todo el período del programa y el déficit previsto para 2014/2015 se sitúa en el 4,2 % del PIB. (8) Los resultados presupuestarios podrían ser peores de lo previsto en el programa durante todo el período. Las previsiones del otoño de 2009 de los servicios de la Comisión pronostican un menor crecimiento económico en 2010/2011 y 2011/2012, y, por cuanto se refiere al período comprendido entre 2012/2013 y 2014/2015, se estima poco probable que la economía del Reino Unido alcance una tasa de crecimiento del 3,25 % anual, como se presume en el programa.

El contexto macroeconómico marcadamente favorable que contempla el programa entraña riesgos para las previsiones presupuestarias contenidas en el mismo. Un crecimiento económico más débil de lo esperado a partir de 2011/2012 llevaría a rebasar el objetivo de déficit público establecido en el programa. Si bien el programa de saneamiento a medio plazo del Gobierno se basa, en gran medida, en la hipótesis de una restricción del gasto primario de gran alcance y sin precedentes, respecto del período comprendido entre 2011/2012 y 2014/2015 tal hipótesis no se ve aún respaldada por planes de gasto pormenorizados por ministerio, ya que la actual programación se extiende tan solo hasta el final del ejercicio 2010/2011.

La ausencia de límites de gasto detallados por ministerio que avalen las hipótesis de gasto total del programa representa aún otra fuente de incertidumbre en relación con el plan presupuestario a medio plazo del programa. La marcada reducción del crecimiento del gasto a medio plazo que se fija como objetivo en la actualización del programa comporta importantes desafíos en materia de eficiencia y un replanteamiento general de las prioridades en el sector público. En general, son considerables las dificultades que llevará aparejadas la implementación de unos recortes de gastos de la magnitud de los previstos, sin precedentes hasta la fecha y que habrán de mantenerse durante un prolongado período de tiempo.

Por lo demás, el Reino Unido ha asumido importantes pasivos contingentes a raíz de sus intervenciones en el sector financiero. A través de su sistema de protección de activos ( Asset Protection Scheme ), el Gobierno ha acordado garantizar activos del sector bancario por un importe prácticamente equivalente al 20 % del PIB. Aun cuando existe gran incertidumbre en cuanto a la medida en que los préstamos y las inversiones garantizados están expuestos al riesgo de incumplimiento, el sistema podría generar un coste neto al Estado si en el futuro no hay una recuperación total de los costes de la ayuda pública.

Se podría reducir así el ritmo del saneamiento presupuestario. (9) Se estima que la deuda pública bruta se situará en 2009/2010 en torno al 73 % del PIB, frente al 55,5 % del ejercicio precedente. El incremento del ratio de deuda registrado en 2009/2010 se explica, en aproximadamente tres quintas partes, por el elevado déficit primario, en tanto que el ajuste stock-flujo resultante de los empréstitos contraídos por el Estado para financiar la adquisición de participaciones en el sector bancario y los préstamos otorgados a entidades financieras contribuyó a incrementar dicho ratio en cerca de 3,75 puntos porcentuales.

Entre 2010/2011 y 2014/2015 el ratio de deuda experimentará, según las estimaciones, un nuevo aumento de 18,25 puntos porcentuales. En el último de dichos ejercicios el programa vaticina una estabilización en torno al 91,5 % del PIB, pues cabe esperar que la incidencia de la elevada tasa de crecimiento del PIB nominal en el ratio de deuda contrarreste el incremento de la deuda pública debido al saldo primario —que seguirá presentando un déficit al final del período del programa—, y a los pagos de intereses, que, de un 2,2 5 % del PIB en 2009/2010, aumentarán, previsiblemente, hasta aproximarse a un 4 % en 2013/2014.

El ratio de deuda está sujeto, además, a diversos riesgos durante el período del programa. Un aspecto positivo es que, de culminar con éxito, la venta de las participaciones en el sector bancario adquiridas a raíz de las intervenciones estatales en el sector financiero podría servir para reducir la deuda pública. Los riesgos de subestimación a que está sujeto el ratio de deuda se derivan, sobre todo, de la probabilidad de que los déficit sean mayores de lo previsto, así como de un efecto « denominador » adverso del PIB, debido a un crecimiento económico inferior a lo esperado en términos reales; por su parte, el impacto del posible aumento del coste de los préstamos por influencia de los mercados nacionales o mundiales, aun siendo moderado, habida cuenta de la dilatada estructura de vencimientos del Reino Unido, contribuiría a empeorar la situación.

(10) Según las previsiones de deuda a medio plazo, que suponen que la recuperación de las tasas de crecimiento del PIB hacia los valores previstos antes de la crisis sólo tendría lugar gradualmente y que los ratios de ingresos tributarios volverían a los niveles anteriores a la crisis, y que incluyen el aumento previsto de los gastos derivados del envejecimiento de la población, la estrategia presupuestaria prevista en el programa, tomada tal cual y de no modificarse ulteriormente la política económica sería suficiente para estabilizar el ratio deuda/PIB de aquí a 2020. (11) Pese a que los efectos a largo plazo del envejecimiento de la población sobre el presupuesto están próximos a la media de la UE, la situación presupuestaria en 2009, de acuerdo con las estimaciones del programa, constituye un riesgo para la sostenibilidad de las finanzas públicas, aun sin tener en cuenta los citados efectos.

La generación de superávits primarios a medio plazo, unida a la introducción de reformas estructurales, contribuiría a reducir los riesgos que pesan sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas, que, de acuerdo con el informe de sostenibilidad de 2009 de la Comisión , son elevados. El ratio de deuda bruta rebasa el valor de referencia del Tratado durante todo el período del programa. (12) La Ley de responsabilidad presupuestaria ( Fiscal Responsibility Act , FRA), aprobada por el Parlamento el 10 de febrero de 2010 , ha establecido un plan presupuestario que vincula a las autoridades británicas.

La FRA define un plan de saneamiento presupuestario ( Fiscal Consolidation Plan , FCP) con arreglo al cual el Gobierno debe « reducir a la mitad, en cuatro ejercicios a partir del máximo previsto en 2009/2010, la proporción que representan en el PIB las necesidades netas de financiación del sector público. En legislación delegada dimanante de la Ley, el Gobierno fija, por lo que respecta a las necesidades de financiación, un objetivo para 2013/2014 del 5,5 % del PIB, como máximo » . De acuerdo con el FCP, el Gobierno deberá asimismo « reducir las necesidades de financiación en porcentaje del PIB en cada uno de los ejercicios comprendidos entre 2009/2010 y 2015/2016, y garantizar que en 2015/2016 disminuya la proporción que represente en el PIB la deuda neta del sector público » .

El sistema de « análisis de gastos » plurianuales, en cuyo marco se establecen dotaciones globales de gastos y límites de gastos previsibles por ministerios, permite ejercer un control del gasto más específico. Sin embargo, la contención del gasto público no siempre ha resultado suficiente, habiendo sobrepasado, en promedio, el gasto efectivo total de los ejercicios 2002/2003 a 2008/2009 los límites iniciales establecidos en los análisis de gastos. La Ley de responsabilidad presupuestaria exige también que el Gobierno « exponga (ante el Parlamento) los motivos por los que no se han alcanzado los objetivos » .

A fin de reducir el riesgo de no alcanzar los objetivos, convendría reforzar el mecanismo para determinar hasta qué punto aquellos son realistas y crear un plan de intervención que se activaría en caso de que las hipótesis subyacentes y las previsiones macroeconómicas se revelaran erróneas. En conjunto, si bien la FRA representa un avance en la dirección adecuada, el plan de saneamiento previsto en la misma es considerablemente menos ambicioso de lo recomendado por el Consejo el 2 de diciembre de 2009 al amparo del artículo 126, apartado 7, y no es compatible con una reducción del déficit a un valor inferior al valor de referencia del 3% del PIB de aquí a 2014/2015.

(13) El incremento del ratio de gasto público desde el año 2000, más acusado en los últimos años, pone de manifiesto la necesidad de garantizar la eficiencia del gasto público en el Reino Unido y su eficacia en términos de costes. El Gobierno británico se ha comprometido a lograr un ahorro adicional, a través de un aumento de la eficiencia, equivalente al 2,5 % del PIB durante el trienio que abarca el Comprehensive Spending Review (Análisis global de gastos, CSR) de 2007 (esto es, entre 2008/2009 y 2010/2011). Alrededor de una quinta parte de esa cifra representa ahorros que está previsto realizar durante el período cubierto por el CSR de 2007, a la luz de los resultados del Programa de Eficiencia Operativa (Operational Efficiency Programme, OEP), desarrollado durante un año y que, tras examinar los gastos de funcionamiento del sector público, ha puesto de manifiesto la posibilidad de ahorrar anualmente, mediante una mayor eficiencia, un 1% del PIB, frente a 2007/2008, de aquí a 2013/2014.

Cuantificar los resultados satisfactorios que arrojen estas ambiciosas y bien diseñadas iniciativas será determinante a la hora de demostrar que realmente mejoran la calidad de las finanzas públicas y limitar la magnitud del gasto público. A este respecto, han de acogerse favorablemente los planes anunciados por el National Audit Office (Tribunal de Cuentas nacional) de evaluar el ahorro realizado al amparo del CSR de 2007. Por otra parte, el énfasis que pone el Programa de Valor Público (Public Value Programme) en realizar, merced a un aumento de la eficiencia, un ahorro anual en el sector de la sanidad pública próximo al 0,5 % del PIB de aquí a 2012/2013 se antoja particularmente justificado, dado que, desde el año 2000, el gasto del Sistema Nacional de Salud del Reino Unido ha experimentado un notable aumento, al tiempo que ha disminuido la productividad, al margen de las mejoras registradas en materia propiamente sanitaria.

(14) En 2010/2011, la estrategia presupuestaria definida en el programa es globalmente compatible con las recomendaciones formuladas por el Consejo el 2 de diciembre de 2009 en virtud del artículo 126, apartado 7, en particular por lo que respecta al comienzo del saneamiento en dicho ejercicio. Sin embargo, la estrategia presupuestaria a partir de 2011/2012 no es compatible con las referidas recomendaciones. Concretamente, y aun de cumplirse lo anunciado, en 2014/2015 —plazo establecido en la recomendación de diciembre de 2009 para que el Reino Unido corrija su situación de déficit excesivo— se prevé un déficit público del 4,7 % del PIB, claramente superior al valor de referencia del 3 % del PIB y sujeto, además, a los riesgos de subestimación antes mencionados.

Por otra parte, las medidas anunciadas en el avance presupuestario de 2009, de 9 de diciembre de 2009 , en respuesta a las recomendaciones del Consejo, suponen, respecto del período comprendido entre 2010/2011 y 2012/2013, una leve relajación presupuestaria en relación con las previsiones contenidas en el presupuesto de 2009, de abril de 2009, que es incompatible con la recomendación del Consejo de evitar « adoptar otras medidas que contribuyan al deterioro de las finanzas públicas » . La corrección media anual del déficit estructural —recalculado por los servicios de la Comisión con arreglo a la metodología establecida de común acuerdo— entre los ejercicios 2010/2011 y 2014/2015 se estima en un 1,0 % del PIB, esto es, 0,75 puntos porcentuales menos de lo recomendado por el Consejo en diciembre de 2009.

Asimismo, habida cuenta de las previsiones de deuda contenidas en el programa y de los riesgos señalados anteriormente, la estrategia presupuestaria podría ser insuficiente para volver a situar el ratio deuda/PIB en una trayectoria descendente. (15) En cuanto a los requisitos en materia de datos que establece el código de conducta para los programas de estabilidad y de convergencia, el programa presenta algunas lagunas importantes en los datos obligatorios y opcionales . En sus recomendaciones de 2 de diciembre de 2009 , formuladas con arreglo al artículo 126, apartado 7, y encaminadas a poner fin a la situación de déficit excesivo, el Consejo también instó al Reino Unido a informar sobre los progresos realizados en la aplicación de la estrategia de saneamiento presupuestario orientada a la corrección del déficit excesivo en un capítulo específico de las actualizaciones de su programa de convergencia.

El Reino Unido no ha atendido completamente a la mencionada recomendación, a pesar de que en el programa se incluía la información. La conclusión general es que la estrategia presupuestaria del programa de convergencia no es lo bastante ambiciosa y habrá de reforzarse considerablemente a fin de ajustarse a las recomendaciones formuladas por el Consejo el 2 de diciembre de 2009 con arreglo al artículo 126, apartado 7, del TFUE. El efecto combinado de los estabilizadores automáticos, las caídas de los precios de los activos y las medidas de estímulo presupuestario han provocado un grave deterioro de las finanzas públicas británicas.

Con todo, a comprometer la situación de las finanzas públicas contribuyó además el hecho de que, ya en el período que precedió a la crisis, los déficit que presentaba el Reino Unido se hallaban en riesgo de superar el valor de referencia del 3 % del PIB. La política presupuestaria que se aplique en 2010/2011 debe ser restrictiva. Para que la situación de las finanzas públicas vuelva a ser sostenible en un plazo creíble, como se determina en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, será preciso adoptar importantes medidas de restricción presupuestaria adicionales a las actualmente proyectadas.

Habida cuenta de que, en su mayor parte, la reducción del déficit prevista a medio plazo se basa en una limitación rigurosa de la dotación global de gastos entre 2011/2012 y 2014/2015, la ausencia de límites de gasto detallados por ministerio que avalen los objetivos fijados representa una fuente de incertidumbre. La consecución del saneamiento anunciado por las autoridades británicas se ve ensombrecida, además, por el riesgo de que el contexto macroeconómico sea menos favorable de lo previsto por ellas, así como por la incertidumbre que rodea a los préstamos y las inversiones del sector bancario garantizados por el Estado.

Habida cuenta de los riesgos de revisión a la baja a que están sujetas las previsiones presupuestarias del Reino Unido, es indispensable adoptar un plan de saneamiento a corto y medio plazo más ambicioso. El logro de superávits primarios a medio plazo contribuiría a reducir los riesgos para la sostenibilidad de las finanzas públicas, que, en su informe de sostenibilidad de 2009, la Comisión considera elevados en lo que respecta al Reino Unido. A la luz de la evaluación anterior y teniendo en cuenta la recomendación de 2 de diciembre de 2009 formulada con arreglo al artículo 126, apartado 7, del TFUE, se insta al Reino Unido a: i) evitar cualquier posible medida que contribuya al deterioro de las finanzas públicas en 2010/2011, y, de registrarse un crecimiento económico más débil de lo proyectado en el programa, contener el déficit público en 2010/2011 de modo que no supere el nivel previsto en el programa de enero de 2010, en caso de que se materialicen los riesgos asociados al hecho de que el escenario macroeconómico del programa es más favorable que aquel en que se basa la recomendación emitida en virtud del artículo 126, apartado 7; ii) fijarse como objetivo una reducción del déficit público más ambiciosa, destinada a situarlo por debajo del valor de referencia del 3 % del PIB establecido en el Tratado en 2014/2015, a más tardar —en particular intensificando el ritmo de ajuste presupuestario a partir de 2011/2012 de acuerdo con lo recomendado por el Consejo al amparo del artículo 126, apartado 7—, y aprovechar las oportunidades que se presenten, como resultado, por ejemplo, de condiciones económicas y de mercado mejores de las previstas, para acelerar la reducción del ratio de deuda bruta hacia el valor de referencia del 60 % del PIB, mejorando con ello asimismo la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo; iii) publicar en 2010 los límites de gasto detallados por ministerio sobre los que reposan las proyecciones globales de gastos para el trienio siguiente al ejercicio 2010/2011, como mínimo; iv) aplicar las medidas de ahorro a través de la eficiencia del gasto contenidas en el Programa de Eficiencia Operativa y en otras iniciativas de mejora de la eficacia de costes.

Asimismo, se insta al Reino Unido a mejorar el cumplimiento de los requisitos del código de conducta en materia de datos. Se insta, además, al Reino Unido a presentar, dentro de un plazo que permita evaluar la eficacia de las medidas adoptadas en el marco del procedimiento de déficit excesivo, una adenda a su programa en la que se informe sobre los avances realizados en la aplicación de la recomendación formulada por el Consejo el 2 de diciembre de 2009 , de conformidad con el artículo 126, apartado 7, y a exponer con cierto grado de detalle la estrategia de saneamiento que será necesaria para avanzar en la corrección del déficit excesivo.

El Consejo recuerda que, en tanto permanezca abierto un procedimiento de déficit excesivo en relación con un Estado miembro, todas las sucesivas actualizaciones deberán contener un capítulo que recoja la mencionada información. Comparación de las principales previsiones macroeconómicas y presupuestarias Notas: Fuente: Programa de convergencia (PC); previsiones del otoño de 2009 de los servicios de la Comisión (COM); cálculos de los servicios de la Comisión . 2008/2009 2009/2010 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014 2014/2015 PIB real (% de variación) PC Ene 2010 –1,3 –3,5 2,0 3,3 3,3 3,3 3,3 COM Nov 2009 0,6 –4,6 0,9 1,9 — — — PC Dic 2008 –0,3 –0,5 2,0 3,0 3,0 3,0 — Inflación IPCA (%) PC Ene 2010 3,8 2,3 2,0 1,5 1,8 2,0 2,0 COM Nov 2009 3,6 2,0 1,4 1,6 — — — PC Dic 2008 3,8 1,0 2,0 2,0 2,0 2,0 — Brecha de producción (% del PIB potencial) PC Ene 2010 0,0 –4,6 –4,4 –2,8 –1,5 –0,4 0,5 COM Nov 2009 0,4 –3,7 –3,5 –2,7 — — — PC Dic 2008 –0,5 –2,4 –2,1 –1,2 –0,4 0,2 — Saldo neto de las operaciones financieras con el resto del mundo (% del PIB) PC Ene 2010 — — — — — — — COM Nov 2009 –1,4 –2,2 –1,4 –0,7 — — — PC Dic 2008 — — — — — — — Ingresos de las administraciones públicas (% del PIB) PC Ene 2010 36,6 34,8 35,4 36,7 37,1 37,2 37,1 COM Nov 2009 41,9 38,4 39,2 39,8 — — — PC Dic 2008 36,7 35,5 36,6 37,3 37,7 38,0 — Gastos de las administraciones públicas (% del PIB) PC Ene 2010 43,4 47,4 47,4 45,8 44,2 42,7 41,5 COM Nov 2009 49,0 51,2 51,5 50,3 — — — PC Dic 2008 42,2 43,7 43,7 42,9 42,1 41,4 — Saldo de las administraciones públicas (% del PIB) PC Ene 2010 –6,9 –12,7 –12,1 –9,2 –7,4 –5,6 –4,7 COM Nov 2009 –6,9 –13,0 –12,5 –10,7 — — — PC Dic 2008 –5,5 –8,2 –7,1 –5,6 –4,4 –3,4 — Saldo primario (% del PIB) PC Ene 2010 –4,7 –10,5 –9,1 –5,7 –3,7 –1,8 –0,9 COM Nov 2009 –4,8 –11,0 –9,6 –7,5 — — — PC Dic 2008 –3,4 –6,4 –4,5 –2,6 –1,4 –0,3 — Saldo ajustado en función del ciclo (% del PIB) PC Ene 2010 –6,9 –10,8 –10,3 –8,0 –6,8 –5,5 –4,9 COM Nov 2009 –7,1 –11,5 –11,0 –9,6 — — — PC Dic 2008 –5,3 –7,2 –6,2 –5,1 –4,2 –3,5 — Saldo estructural (% del PIB) PC Ene 2010 –6,2 –10,5 –10,3 –8,0 –6,8 –5,5 –4,9 COM Nov 2009 –6,3 –11,4 –11,0 –9,6 — — — PC Dic 2008 –5,3 –7,2 –6,2 –5,1 –4,2 –3,5 — Deuda pública bruta (% del PIB) PC Ene 2010 55,5 72,9 82,1 88,0 90,9 91,6 91,2 COM Nov 2009 55,5 71,7 81,9 89,0 — — — PC Dic 2008 52,9 60,5 65,1 67,5 68,6 68,5 —

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