Dictamen del Consejo de 15 de julio de 2003, en relación con el programa de estabilidad actualizado de los Países Bajos (2001-2007) Diario Oficial n° C 173 de 23/07/2003 p. 0001 - 0002 Dictamen del Consejo de 15 de julio de 2003, en relación con el programa de estabilidad actualizado de los Países Bajos (2001-2007) (2003/C 173/01) EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, Visto el Reglamento (CE) n° 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997, relativo al reforzamiento de la supervisión de las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las políticas económicas(1) y, en particular, el apartado 3 de su artículo 5, Vista la Recomendación de la Comisión, previa consulta al Comité Económico y Financiero, HA EMITIDO EL PRESENTE DICTAMEN:
El 15 de julio de 2003, el Consejo examinó el programa de estabilidad actualizado revisado de los Países Bajos, relativo al período 2001-2007. La actualización revisada cumple con las exigencias del código de conducta sobre el contenido y el formato de los programas de estabilidad y cumple generalmente con las Orientaciones Generales de Política Económica de 2003. En 2002, la economía neerlandesa registró una fuerte reducción del crecimiento del PIB real, hasta el 0,2 %, frente al 1,3 % en 2001, esto es, muy por debajo de las previsiones contenidas en el programa de estabilidad de 2001.
En 2002, la hacienda pública sufrió un acusado deterioro, debido principalmente a la ralentización económica. En 2002, las administraciones públicas registraron un déficit equivalente al 1,2 % del PIB, frente a un ligero superávit del 0,1 % del PIB en 2001. La inflación medida por el índice de precios al consumo armonizado disminuyó al 3,9 % en 2002, a partir del 5,1 % registrado en 2001, como consecuencia en gran medida de la evolución de los precios de importación y de la desaparición de los efectos de los aumentos de los impuestos indirectos y de los impuestos sobre la energía en 2001 a raíz de la reforma fiscal.
El Consejo observa que desde la presentación del programa de estabilidad actualizado inicial de 2002, en diciembre de 2002, las previsiones macroeconómicas se han revisado significativamente a la baja, lo que repercute negativamente en las condiciones presupuestarias. El Consejo toma nota de que, aunque parece verosímil la gradual, aunque relativamente débil, recuperación económica prevista en el programa, los riesgos están claramente subestimados, y la recuperación esperada dependerá de una reactivación de la demanda global y de un restablecimiento fructífero de la competitividad de la economía neerlandesa, lo que requiere una evolución adecuada de los salarios y un aumento de la tasa de incremento de la productividad.
El Consejo acoge favorablemente los principales elementos del marco presupuestario establecido por el nuevo Gobierno, entre los que cabe destacar: la utilización de límites máximos de gasto en términos reales distintos para los tres subsectores de la administración definidos, la norma de que los ingresos no previstos deberán emplearse exclusivamente para reducir el déficit (o la deuda en caso de que desaparezca el déficit), y la exigencia de combatir con medidas adicionales una evolución del déficit de las administraciones públicas que pudiera implicar el incumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
El Consejo observa que, en el escenario central de la actualización, se espera un deterioro inicial del saldo presupuestario de las administraciones públicas (de un déficit equivalente al 1,2 % del PIB en 2002 a un déficit del 1,7 % en 2004). Posteriormente, se espera una mejora, hasta llegar a un déficit del 0,5 % del PIB en 2007. Se espera que el ratio de deuda se mantenga por debajo del nivel del 60 % del PIB y se estabilice en torno al 52,5 % del PIB durante el período 2002-2007. El Consejo acoge favorablemente el sustancial esfuerzo de saneamiento contemplado en el presupuesto para 2003 y en el acuerdo de coalición del nuevo Gobierno para el período 2004-2007, que en términos acumulativos equivale al 1,2 % del PIB en 2003, al 1,7 % del PIB en 2004 y hasta cerca del 3 % del PIB en 2007.
En el contexto de una ralentización económica más acusada de lo previsto anteriormente, se espera que la política presupuestaria lleve a una mejora del saldo de las administraciones públicas ajustado en función del ciclo del 1 % del PIB entre 2002 y 2005. En 2005 se alcanzaría una situación cercana al equilibrio en términos ajustados en función del ciclo, situación que se mantendría en los dos años siguientes. El Consejo considera que con la plena aplicación de las medidas de saneamiento anunciadas por el nuevo Gobierno, y teniendo en cuenta las fluctuaciones macroeconómicas normales, se crearía un margen de seguridad para no incumplir el déficit máximo del 3 % del PIB.
En lo que se refiere a los cambios previstos en el saldo presupuestario de las administraciones públicas ajustado en función del ciclo, el Consejo lamenta que en 2003 y 2004 el ritmo de ajuste sea insuficiente para cumplir el requisito de reducir el déficit ajustado en función del ciclo en al menos medio punto porcentual del PIB cada año, si bien el grado de incumplimiento sería limitado. El Consejo recomienda a las autoridades neerlandesas aplicar según lo previsto las medidas anunciadas que ascienden al 0,5 % del PIB en 2004, o más en caso necesario para evitar un deterioro significativo en el déficit, y para garantizar que el ajuste del saldo presupuestario de las administraciones públicas ajustado en función del ciclo esté en línea con la segunda recomendación específica a la zona euro (nivel de orientación 25) en las Directrices generales de política económica para 2003.
Teniendo en cuenta el riesgo de que el crecimiento se haya sobrestimado, el Consejo observa que serán necesarias medidas adicionales para garantizar el mantenimiento a medio plazo de una situación presupuestaria de proximidad al equilibrio o superávit. En este contexto, el Consejo se felicita por la predisposición de las autoridades neerlandesas a tomar medidas adicionales que garanticen el cumplimiento de los objetivos en caso de que llegue a concretarse el riesgo de un menor crecimiento. El Consejo considera que, sobre la base de las políticas actuales, los Países Bajos parecen encontrarse en una posición relativamente favorable para soportar los costes presupuestarios asociados al envejecimiento de la población.
El ratio deuda/PIB seguirá disminuyendo en los próximos años. Sin embargo, no puede descartarse una ligera inversión de la tendencia de éste a largo plazo. A fin de evitar el riesgo de desequilibrios a largo plazo, será necesario aplicar plenamente el "Acuerdo global", especialmente en lo que se refiere a la reforma de la seguridad social encaminada a aumentar las tasas de actividad y la edad efectiva de jubilación. El Consejo considera que el logro a largo plazo de una posición presupuestaria de superávit contribuirá a garantizar la sostenibilidad de la Hacienda pública en los Países Bajos.
(1) DO L 209 de 2.8.1997, p. 1.