Dictamen del Consejo sobre el programa de convergencia actualizado de Lituania (2009-2012) 2010/C 143/02 EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, Visto el Reglamento (CE) n o 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997 , relativo al reforzamiento de la supervisión de las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las políticas económicas y, en particular, su artículo 9, apartado 3, Vista la Recomendación de la Comisión, Previa consulta al Comité Económico y Financiero, HA EMITIDO EL PRESENTE DICTAMEN: (1) El 26 de abril de 2010 el Consejo examinó el programa de convergencia actualizado de Lituania, que abarca el período 2009-2012.
(2) Este país está saliendo de una de las recesiones más fuertes de la UE. Tras varios años de crecimiento rápido y cada vez más insostenible, impulsado principalmente por la demanda interna y el auge del sector inmobiliario, en 2008 se produjo un frenazo de la actividad económica cuando el estallido de la burbuja interna se vio agravado por el impacto de la crisis financiera mundial, que redujo la demanda externa y restringió bruscamente el acceso al crédito. La brusca caída de la demanda interna y la liberación de capacidad excedentaria ayudaron a atenuar los desequilibrios existentes, reduciendo la inflación y eliminando el déficit exterior, gracias, sobre todo, al hundimiento de las importaciones.
El balance por cuenta corriente, sustancialmente negativo en los años de auge y financiado por las importaciones de capital relacionadas con el sector bancario, que llevó a un rápido aumento del pasivo exterior neto, se situó en 2009 en un superávit estimado del 3,1 % del PIB. No obstante, la acusada caída de los ingresos del Estado debido a la contracción de la economía, junto con las consecuencias de una política presupuestaria expansiva antes de las elecciones de 2008, dejaron a Lituania enfrentada a retos presupuestarios sustanciales. El Gobierno respondió con medidas contundentes efectuando un saneamiento presupuestario a fin de contener el deterioro de las finanzas públicas y limitar la acumulación de deuda, apoyando así, también, la credibilidad del sistema de caja de conversión.
Dados los grandes desequilibrios externos e internos acumulados durante los años de auge y la dificultad de conseguir más financiación internacional una vez iniciada la crisis financiera mundial, esta respuesta fue prudente y se ajustó al Plan Europeo de Recuperación Económica (PERE). Con todo, Lituania quedó sometida a un procedimiento de déficit excesivo, cuando, el 7 de julio de 2009 , el Consejo decidió que se daba este déficit. Posteriormente, el Consejo emitió, el 16 de febrero de 2010 , unas Recomendaciones revisadas (en virtud del artículo 126, apartado 7) en las que exigía la corrección del déficit excesivo para 2012.
Por lo tanto, se requiere un saneamiento presupuestario ambicioso (un esfuerzo presupuestario medio del 2,25 % del PIB por año), sostenido por reformas estructurales. A fin de prestar apoyo a una economía desfalleciente, Lituania ha aumentado la absorción de las ayudas de los fondos estructurales de la UE y la ha concentrado en los primeros años. A lo largo de la crisis la economía ha dado muestras de un alto grado de flexibilidad al producirse un ajuste significativo mediante las disminuciones de precios y salarios. Sin embargo, el gran aumento del desempleo, que podría convertirse en estructural, crea riesgos importantes para la convergencia a largo plazo.
A fin de recuperar un crecimiento positivo y sostenible, y evitar una recaída en desequilibrios internos y externos insostenibles, hay que superar principalmente los siguientes desafíos económicos: ajustar la evolución de los salarios a la productividad, aumentar la competitividad y fomentar la transformación hacia el sector de los bienes comercializables, así como seguir alentando la reorientación hacia los productos de alta y media tecnología. Ya se ha iniciado un ajuste importante de las finanzas públicas al crecimiento más bajo previsto para los próximos años, pero hay que conseguir nuevos avances en este sentido a medio plazo.
(3) Aunque gran parte de la disminución observada del PIB real en el contexto de la crisis es cíclica, el nivel de la producción potencial también se ha visto negativamente afectado. Por otra parte, la crisis también puede afectar al potencial de crecimiento a medio plazo debido a la menor inversión, las restricciones del crédito y el aumento del desempleo estructural. Por otro lado, el impacto de la crisis económica agrava los efectos negativos del envejecimiento de la población en el potencial de producción y en la sostenibilidad de las finanzas públicas. En este contexto, será esencial acelerar el ritmo de las reformas estructurales con el fin de respaldar el crecimiento potencial.
En particular, es importante para Lituania reforzar su capacidad de gestión administrativa, acelerar la implantación de reformas en la asistencia sanitaria y la seguridad social, así como aumentar la calidad de la enseñanza superior y la formación permanente con objeto de mejorar las competencias y la productividad. (4) El escenario macroeconómico en el que se basa el programa prevé que el PIB real, tras caer un 15,0 % en 2009, registre una tasa de crecimiento del 1,6 % en 2010, con una aceleración al 3,2 % en 2011, pero un retroceso a solo el 1,2 % en 2012. Este escenario prevé que la demanda interna se siga contrayendo en 2010, al mantenerse el mercado laboral en una situación de atonía, mientras las condiciones de crédito siguen siendo estrictas y el saneamiento presupuestario continúa adelante.
Por tanto, en 2010 el crecimiento depende de que se produzca una fuerte recuperación de la demanda externa, impulsada por ganancias en la cuota de mercado, y una recuperación de la inversión fija, apoyada principalmente en una absorción acelerada de las ayudas de los fondos estructurales de la UE. El escenario macroeconómico tiene en cuenta la continuación del saneamiento presupuestario por parte del Gobierno. Se prevé que la demanda interna contribuya positivamente al crecimiento a partir de 2011. Partiendo de la información actualmente disponible , este escenario parece basarse en hipótesis de crecimiento favorables para 2010.
Aunque la tasa de crecimiento medio del 2,2 % prevista para los dos últimos años del programa parece verosímil en sí misma, el perfil y la composición del crecimiento en los dos años dista mucho de serlo. Por otro lado, las previsiones del programa respecto a la inflación parecen realistas. Se prevé que en 2010 continúen las actuales caídas nominales de los precios y salarios del país, tanto según el programa como según las previsiones de otoño de 2009 de los servicios de la Comisión. Dado el colapso de las importaciones provocado por la recesión, el elevado déficit exterior anterior se ha convertido en un superávit, que se mantendrá según las previsiones también en 2011, antes de que el balance vuelva a ser ligeramente negativo a consecuencia de la recuperación de la demanda interna.
Estos supuestos son verosímiles, aunque el volumen del superávit exterior previsto para 2010 es mucho mayor que el estimado por los servicios de la Comisión. Se prevé también que el desempleo aumente todavía más en 2010 antes de empezar a disminuir a partir de 2011. Los supuestos monetarios y de tipo de cambio del programa concuerdan con el resto del escenario macroeconómico. (5) El déficit de las administraciones públicas en 2009 asciende, según las estimaciones del programa, al 9,1 % del PIB. El significativo deterioro del déficit, que en 2008 era del 3,2 % del PIB, se explica principalmente por la cuantiosa disminución de la recaudación fiscal debida a unos resultados económicos mucho peores que los previstos (una contracción estimada del 16,9 % del PIB nominal frente al crecimiento del 0,9 % que preveía la anterior actualización del programa), y ello a pesar de las sustanciales medidas de saneamiento presupuestario (8 % del PIB) adoptadas durante el año.
Los ingresos cayeron considerablemente debido a una actividad económica mucho más lenta de lo previsto, descendiendo incluso más de lo que habría sido de esperar según las elasticidades estándar. A causa de los recortes significativos del consumo del sector público, incluidos los salarios de este sector, el gasto descendió en general respecto al nivel de 2008. La restricción del gasto fue insuficiente para contrarrestar la incidencia de la crisis económica en los ingresos. El deterioro estimado del saldo estructural en 2009 debe interpretarse con cautela puesto que el entorno económico, excepcionalmente inestable, puede hacer que las elasticidades estándar no reflejen suficientemente el impacto de la pronunciada recesión.
Según el programa, está previsto que la política presupuestaria se mantenga restrictiva en 2010 y años sucesivos. En vista de la situación económica y presupuestaria de Lituania, relativamente desfavorable, el mantenimiento de la austeridad presupuestaria en 2010 es adecuado y coherente con el PERE. De acuerdo con la estrategia de salida de la crisis propugnada por el Consejo, y con miras a corregir el déficit excesivo para 2012, esta austeridad debe contribuir a lograr una situación de las finanzas públicas mucho más sostenible. (6) El programa prevé una reducción del déficit nominal, que se situaría en el 8,1 % del PIB en 2010, mientras que el presupuesto aprobado en diciembre de 2009 fijaba como objetivo un déficit del 9,5 % del PIB, lo cual muestra una mejora desde entonces en las perspectivas macroeconómicas.
La mejora en comparación con los resultados estimados de 2009 es atribuible principalmente a nuevos y sustanciales recortes del gasto, de cerca del 4 % del PIB, especialmente en el gasto público corriente, incluidos los salarios del sector público, y en las prestaciones sociales. No obstante, en el programa se cuenta con que la ratio gasto/PIB aumente aproximadamente un punto porcentual, debido principalmente a las previsiones de incremento de la inversión y los pagos de intereses, mientras que otros tipos de gasto deberían seguir disminuyendo. Por el lado de los ingresos, las modificaciones se limitan a una reducción del tipo del impuesto sobre la renta de sociedades y algunos aumentos de ingresos no tributarios.
Además, el presupuesto de 2010 refleja también el impacto en todo el año de las medidas de saneamiento de gastos e ingresos aplicadas en la segunda mitad de 2009. Se prevé que la parte de los ingresos no tributarios en el programa aumente sustancialmente, sobre todo gracias a una mayor absorción de las ayudas de los fondos estructurales de la UE. Mientras que la ratio PIB/impuestos sobre la producción y las importaciones debería permanecer en un nivel similar al de 2009, la ratio de los actuales impuestos sobre la renta y el patrimonio debería seguir disminuyendo, debido a la reducción que están registrando los salarios nominales y los beneficios.
Entre las medidas excepcionales y de carácter temporal de 2010 cabe mencionar la suspensión de parte de las transferencias a los fondos de pensiones del segundo pilar. Se prevé que la situación presupuestaria general en 2010, medida por la variación del saldo estructural, sea restrictiva, arrojando una mejora de ½ puntos porcentuales. Sin embargo, esta previsión parece subestimar significativamente el esfuerzo de saneamiento del Gobierno, que asciende al 4,0 % del PIB. La estimación del saneamiento basada en el saldo estructural debe interpretarse con suma cautela, dado que se basa en cálculos de la brecha de producción que no son nada fiables en las actuales circunstancias.
(7) La estrategia presupuestaria del programa a medio plazo consiste en reducir el déficit por debajo del umbral del 3 % para 2012, de acuerdo con la Recomendación del Consejo de 16 de febrero de 2010 . El saldo estructural, calculado con arreglo a la metodología establecida de común acuerdo, mejorará según el programa en el 2,25 % del PIB anualmente durante el período 2011-2012, aunque el ajuste parece concentrado a finales de este período. La mejora debe conseguirse principalmente mediante un nueva rebaja sustancial de la ratio de gasto (en torno a 4,75 puntos porcentuales), consistente en una reducción nominal prevista en la mayor parte de las categorías de gastos, especialmente en las remuneraciones de los empleados y los subsidios sociales, mientras que está previsto que aumente la ratio ingresos/PIB (en torno a 1,5 puntos porcentuales).
El programa reconoce explícitamente que la consecución de sus objetivos presupuestarios y la corrección del déficit excesivo para 2012 exigen medidas adicionales equivalentes aproximadamente al 4,5 % del PIB. En el programa se especifican hasta cierto punto algunas medidas generales destinadas a apoyar la consecución de los objetivos presupuestarios más allá de 2010. Este ajuste tiene lugar al mismo tiempo que se produce una mejora gradual de las condiciones cíclicas, aunque la brecha de producción negativa (recalculada) no se cerrará para finales del período del programa. El objetivo a medio plazo (OMP) se ha reforzado sustancialmente respecto a la anterior actualización del programa, pasando a un superávit estructural de las administraciones públicas de 0,5 % del PIB, con objeto de fortalecer la confianza en el sistema de caja de conversión, limitar el incremento de la deuda pública y mejorar la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas.
Sin embargo, el programa no precisa el año en que debería alcanzarse el OMP. Teniendo en cuenta las previsiones más recientes y el nivel de deuda, el objetivo a medio plazo corresponde más que adecuadamente a los objetivos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. (8) Los resultados presupuestarios podrían resultar peores que los previstos en el programa, durante todo el período cubierto. En 2010, esto podría producirse principalmente debido a la confianza en una recuperación de la actividad económica más rápida de lo que parece probable. Los objetivos presupuestarios más allá de 2010 están sujetos a riesgos dada la limitada información que aporta el programa respecto a las medidas en que se sustenta la consecución de estos objetivos y la necesidad de medidas adicionales para alcanzarlos.
Por otra parte, basarse en una nueva reducción sustancial del gasto público y solo de manera limitada en medidas de incremento de los ingresos en los últimos años del programa parece expuesto a riesgos de aplicación. Está previsto que La remuneración de los empleados públicos disminuya 3 puntos porcentuales más durante 2011-2012, lo cual podría resultar difícil tras los recortes salariales sustanciales ya aplicados en 2009 y 2010. Como aspecto positivo, hay que señalar que los riesgos se reducen si se tiene en cuenta la trayectoria, relativamente satisfactoria, de las autoridades lituanas a la hora de alcanzar sus objetivos, con una notable excepción en 2008 debida al ciclo electoral, y también gracias al saneamiento decisivo efectuado durante 2009 a pesar de una contracción económica sin precedentes.
Además, el Gobierno tiene un programa de reformas ambicioso para 2010 y años sucesivos, que también debe ayudar a conseguir los ambiciosos objetivos presupuestarios requeridos. Las previsiones macroeconómicas de débil crecimiento para 2012 también llevan aparejada la posibilidad de un crecimiento de los ingresos un poco más fuerte en ese año, si el programa está respaldado por medidas concretas durante todo el período en que se aplica. (9) En 2009, la deuda pública bruta se estima en el 29,5 % del PIB, cifra considerablemente superior a la registrada un año antes (15,6 %). Aparte del aumento del déficit y la disminución del crecimiento del PIB nominal, el incremento de la ratio se debe también a un ajuste flujos-fondos significativo que corresponde a la financiación de parte del déficit de 2008 en 2009.
La ratio de deuda aumentará según las previsiones otros 11,5 puntos porcentuales durante el período del programa, situándose en el 41 % del PIB en 2012, aumento impulsado principalmente por un déficit público persistentemente alto. A la luz de los riesgos a que están expuestos los objetivos presupuestarios, agravados por la incertidumbre acerca del ajuste de flujos-fondos, la evolución de la ratio de deuda podría ser menos favorable de lo previsto en el programa. No obstante, está previsto que el nivel de deuda permanezca por debajo del valor de referencia del Tratado durante todo el período del programa.
(10) Las previsiones de deuda a medio plazo, que se basan en la hipótesis de que las tasas de crecimiento del PIB recuperarán gradualmente los valores previstos antes de la crisis y las ratios de ingresos tributarios volverán a los niveles anteriores a la crisis, y que tienen en cuenta las previsiones de aumento del gasto relacionado con el envejecimiento de la población, muestran que la estrategia presupuestaria prevista en el programa, por sí misma y sin otros cambios de política, no basta para estabilizar la ratio de deuda de aquí a 2020. (11) El impacto presupuestario a largo plazo del envejecimiento de la población está ligeramente por encima de la media de la UE, debido principalmente al aumento del gasto en pensiones previsto para las próximas décadas.
La situación presupuestaria en 2009, según las estimaciones del programa, agrava el impacto presupuestario del envejecimiento de la población en la brecha de sostenibilidad. Centrarse en mejorar el saldo primario a medio plazo, como está previsto en el programa, y reformar la seguridad social, incluidas las pensiones, con el fin de contener el aumento del gasto relacionado con la edad, contribuiría a disminuir los riesgos que pesan sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas, que la Comisión consideró altos en su informe sobre la sostenibilidad de 2009 . (12) En los años de fuerte crecimiento anteriores a la actual recesión, el marco presupuestario a medio plazo de Lituania no consiguió evitar rebasamientos del gasto.
El crecimiento boyante de los ingresos facilitó repetidas revisiones al alza de los objetivos de gasto. Con objeto de fortalecer el marco presupuestario, se aprobó una ley de disciplina presupuestaria aplicable a la administración central en noviembre de 2007. Esta ley se centra en la preparación y la ejecución del presupuesto anual y, en sí misma, no introduce más elementos prospectivos a medio plazo. El mecanismo coercitivo es muy débil y carece de sanciones. En general, tiene puntos débiles significativos, como la falta de transparencia del procedimiento presupuestario, en particular en lo que atañe a la información sobre la ejecución de los ingresos y gastos y la comparabilidad de los indicadores presupuestarios según el principio de caja y según el principio de devengo.
El programa de convergencia de 2010 propone una serie de medidas para aumentar la transparencia, entre ellas mejoras de la presentación de información y del control de la ejecución del presupuesto. Si se ponen en práctica, estas medidas podrían mejorar sustancialmente el marco institucional de las finanzas públicas. (13) La composición del gasto público en Lituania propicia el crecimiento, ya que el gasto productivo, como la inversión pública y el gasto en educación y asistencia sanitaria, es relativamente alto. Sin embargo, los resultados y los indicadores de rendimiento en los campos de la educación y la asistencia sanitaria son entre medios y deficientes, lo cual indica que en ambos campos hay margen para grandes mejoras de la eficiencia.
Con este fin, se han lanzado importantes reformas estructurales en los sistemas educativo y sanitario. Además, la eliminación de las exenciones fiscales y los tipos preferenciales aplicada en 2009, y los esfuerzos actuales para combatir la evasión fiscal y simplificar y racionalizar más la administración tributaria contribuyen a mejorar la calidad de las finanzas públicas, así como a mitigar los riesgos que pesan sobre las perspectivas presupuestarias. (14) La estrategia para conseguir una participación sin tropiezos en el MTC II se basa en asegurar la estabilidad del tipo de cambio manteniendo reservas monetarias suficientes, salvaguardar la estabilidad presupuestaria y financiera, y preservar la flexibilidad de los mercados laborales y de productos.
Desde finales de 2008, las medidas adoptadas para mantener la estabilidad macroeconómica en Lituania han sido contundentes; sin embargo, la situación sigue planteando problemas. Entre finales de 2008 y finales de 2009, el Gobierno efectuó un fuerte saneamiento presupuestario aprobando varios planes de saneamiento de considerable envergadura, que ascienden aproximadamente al 12 % del PIB. El alto grado de flexibilidad de precios y salarios también está contribuyendo a recuperar parte de la deteriorada competitividad de la economía. A pesar de las pérdidas que ha supuesto la depreciación de activos, el sector bancario sigue estando bien capitalizado.
El Gobierno también ha lanzado reformas estructurales importantes en los campos de la educación, la sanidad y la seguridad social. Lituania ha revisado la legislación laboral con objeto de aumentar la flexibilidad del mercado laboral, facilitando así el ajuste de la economía. El reto futuro es evitar cualquier recaída en desequilibrios externos e internos importantes una vez que la recuperación se afiance. (15) Para 2010, la estrategia presupuestaria establecida en el programa se ajusta en líneas generales a las recomendaciones formuladas por el Consejo el 16 de febrero de 2010 , en virtud del artículo 126, apartado 7.
A partir de 2011, teniendo en cuenta los riesgos, la estrategia presupuestaria puede no ser concordante con la Recomendación del Consejo. Estos riesgos están ligados, en particular, al carácter posiblemente optimista de las perspectivas macroeconómicas para 2010, y a la especificación incompleta de las medidas para conseguir el saneamiento previsto en los dos últimos años, riesgos a los que hay que añadir las incertidumbres en cuanto a la puesta en práctica de las reducciones del gasto previstas. El esfuerzo presupuestario medio previsto, durante el período 2010-2012 del 1 ⅔ % , se queda corto respecto a la Recomendación del Consejo en virtud del artículo 126, apartado 7, y tendrá que intensificarse mediante medidas adicionales en caso de que no se concrete el crecimiento relativamente rápido previsto para 2010 y 2011 no se dé, a fin de asegurar la corrección del déficit excesivo para 2012, tal como ha recomendado el Consejo.
(16) En lo que respecta a los datos que deben figurar en los programas de estabilidad y de convergencia de acuerdo con los requisitos del código de conducta, el programa omite algunos de los datos opcionales. En las recomendaciones que formulo el 16 de febrero de 2010 con arreglo al artículo 126, apartado 7, y para poner fin a la situación de déficit excesivo, el Consejo también invitó a Lituania a informar sobre los progresos realizados en la aplicación de dichas recomendaciones en un capítulo aparte de las actualizaciones de su programa de convergencia. Aparte de algunas omisiones en la presentación de datos adicionales, Lituania cumplió en general esta recomendación.
La conclusión general es que Lituania efectuó un saneamiento decisivo de las finanzas públicas en 2009 en un contexto de deterioro significativo de la situación económica, contribuyendo así al actual ajuste de la economía y propiciando la participación sin tropiezos en el MTC II y la corrección del déficit excesivo. En la actualidad la economía está saliendo de una grave recesión, y se prevé que el crecimiento medio, se mantengan a medio plazo, bastante por debajo del experimentado en los años de máximo auge del ciclo reciente. El saneamiento efectuado en 2009 ya constituye un ajuste importante de las finanzas públicas al crecimiento más lento previsto a medio plazo.
Un control más estricto del gasto y un reforzamiento del marco presupuestario a medio plazo ayudarían a continuar el necesario proceso de saneamiento. El programa fija como objetivo una reducción gradual del déficit global de las administraciones públicas a partir de 2010, con miras a la corrección del déficit excesivo para 2012, tal como recomendaba el Consejo, aunque estos resultados presupuestarios están sujetos a riesgos a lo largo de todo el período del programa. A la luz de la anterior evaluación y también de la recomendación formulada el 16 de febrero de 2010 , en virtud del artículo 126, apartado 7, del TFUE, y teniendo en cuenta la necesidad de garantizar una convergencia sostenible y una participación sin tropiezos en el MTC II, se insta a Lituania a: i) Considerar medidas correctoras adicionales en 2010, si es necesario para conseguir el saneamiento previsto, además de poner en práctica de manera rigurosa las previstas en el presupuesto. ii) Especificar las medidas que se requieren para dar pleno apoyo al ajuste necesario y recomendado por el Consejo con arreglo al artículo 126, apartado 7, a lo largo del período del programa, y estar preparada para adoptar nuevas medidas de saneamiento en caso de que se materialicen los riesgos asociados al hecho de que el escenario macroeconómico del programa sea más favorable que el supuesto en la Recomendación formulada al amparo del artículo 126, apartado 7. iii) Poner en práctica las reformas del sistema de seguridad social previstas, incluida la reforma de las pensiones, a fin de reducir los altos riesgos que pesan sobre la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas debido al cuantioso aumento previstos del gasto en pensiones previsto para las próximas décadas. iv) Reforzar la buena gestión y la transparencia presupuestarias, fortaleciendo el marco presupuestario a medio plazo y mejorando la comunicación de de los datos presupuestarios de manera que quede asegurada la comparabilidad de los indicadores presupuestarios según el principio de caja y según el principio de devengo.
Comparación de las principales previsiones macroeconómicas y presupuestarias Notas: Fuente: Programa de convergencia (PC); previsiones de los servicios de la Comisión (COM) del otoño de 2009; cálculos de los servicios de la Comisión. 2008 2009 2010 2011 2012 PIB real (% variación) PC enero 2010 2,8 –15,0 1,6 3,2 1,2 COM nov 2009 2,8 –18,1 –3,9 2,5 n.d. PC enero 2009 3,5 –4,8 –0,2 4,5 n.d. Inflación IPCA (%) PC enero 2010 11,1 4,2 –1 1 1,5 COM nov 2009 11,1 3,9 –0,7 1,0 n.d. PC enero 2009 11,2 5,4 3,6 –0,1 n.d. Brecha de producción (% del PIB potencial) PC enero 2010 8,8 –7,7 –5,9 –2,9 –1,7 COM nov 2009 11,8 –8,2 –10,8 –8,2 n.d.
PC enero 2009 5,4 –2,8 –5,7 –4,0 n.d. Saldo neto de las operaciones financieras con el resto del mundo (% del PIB) PC enero 2010 –10,2 3,7 7,5 5,3 4,3 COM nov 2009 –10,6 3,3 4,8 4,3 n.d. PC enero 2009 –10,2 –1,8 –4,7 –5,7 n.d. Ingresos de las Administraciones Públicas (% del PIB) PC enero 2010 34,2 34,3 36,2 35,6 35,7 COM nov 2009 34,2 36,1 36,8 36,3 n.d. PC enero 2009 33,8 35,8 37,3 36,4 n.d. Gastos de las Administraciones Públicas (% del PIB) PC enero 2010 37,4 43,4 44,3 41,4 38,7 COM nov 2009 37,4 45,9 46,0 46,0 n.d. PC enero 2009 36,7 37,8 38,3 36,4 n.d. Saldo de las Administraciones Públicas (% del PIB) PC enero 2010 –3,2 –9,1 –8,1 –5,8 –3,0 COM nov 2009 –3,2 –9,8 –9,2 –9,7 n.d.
PC enero 2009 –2,9 –2,1 –1,0 0,0 n.d . Saldo primario (% del PIB) PC enero 2010 –2,6 –7,8 –6,2 –3,6 –0,6 COM nov 2009 –2,6 –8,4 –7,0 –7,1 n.d. PC enero 2009 –2,3 –1,2 0,0 1,1 n.d. Saldo presupuestario ajustado en función del ciclo (% del PIB) PC enero 2010 –5,6 –7,0 –6,5 –5,0 –2,6 COM nov 2009 –6,4 –7,6 –6,3 –7,5 n.d. PC enero 2009 –4,4 –1,3 0,5 1,1 n.d. Saldo estructural (% del PIB) PC enero 2010 –6,0 –7,2 –6,8 –4,8 –2,3 COM nov 2009 –6,3 –8,0 –7,0 –7,5 n.d. PC enero 2009 –4,9 –1,8 0,1 1,1 n.d. Deuda pública bruta (% del PIB) PC enero 2010 15,6 29,5 36,6 39,8 41,0 COM nov 2009 15,6 29,9 40,7 49,3 n.d.
PC enero 2009 15,3 16,9 18,1 17,1 n.d .